5 de Abril 2020
8.32 am, ni los domingos… Hoy no preparo Marita a primera hora.Voy al baño me lavo la cara y cojo la ropa de deporte, voy hacer Taichi. Separo un poco los sillones del salón y busco la música. Saco la esterilla y estoy como una hora mas o menos. El Taichi me hace sentir bien…muy bien…
Tomas se ha levantado, yo caliento la leche y preparo Marita. Se nota que es una hora mas tarde, el sol ya tiene fuerza, así que me lo tomo en el balcón. La calle está en silencio…
Me cambio de ropa. Propongo a Tomas ir juntos a pasear a los perros, por juntarlos, no sea que algún día tenga que llevarlos a los dos a la vez. La negativa es rotunda. No, nos podemos separar más de 100 metros de casa, parece hasta molesto. Le comento que para unas cosas nos saltamos a veces normas y para otras no. Ahora está enfadado. Me comenta algo que no le parece…pero como que no, lo miro y me giro, cada uno cogemos una calle diferente, hoy estoy suave para tonterías.
Aviso a mi hermana que me prepare a Dino. Hoy baja con ganas de fiesta, salta antes de sacar la verja… Juego un poco con el en la calle. Lo entro al descampado y pienso en soltarlo…lo suelto ya veremos como lo cojo. Le lanzo un piedra y corre tras ella, pasa de dármela, este no es Issis. Lanzo unas cuantas más. Como me gustaría ver a Issis disfrutar ahora así. Ya llegará el día y se me pasa.
Cuando subo los niños aun duermen, ordeno mi habitación y la cocina un poco. Le digo a Tomás que voy a desayunar y me preparo una tostada, el también viene. El desayuno lo hacemos en el balcón, en silencio…
Los niños empiezan a salir, casi es medio día.
Cojo una cerveza y llamo a mi madre y mis tías, quiero verlas y sentirme bien con ellas. Nos partimos de risa con las cosas de mi madre. Ellas se han arreglado un poco, luego entraré y me pondré por lo menos un vaquero y una camisa.
Hoy es Domingo de Ramos, hemos quedado todos los vecinos a las 12, ponemos nuestro ramo y palma cogido a la barandilla del balcón. Ponemos aromas ilicitanos y cantamos todos al son. Es bonitos ver a toda la gente en sus balcones, nos estamos enseñando a vivir nuestras costumbres de otras diferentes. Me llega el cariño de los vecinos. Ya los adoro a todos, conversamos y reímos. Nos ayudamos…en eso consiste una comunidad, ¿no?
El aperitivo lo hacemos cada uno en su balcón pero mas unidos que nunca. Nos animamos un rato y ponemos algo de música, como buenos españolitos, que tanto nos gusta el jaleo y las cañas.
Comemos un arroz de bonito y verduras espectacular, mi madre está que se sale en la cocina. La tarde sigue con pelis en el salón. Alex se incorpora a nosotros tres y disfruto un rato de su compañía. Ojala lo hiciese mucho mas a menudo. Viene siempre haciéndose el longui, se descuelga desde atrás del sofá para caer encima de mi, yo aprovecho para hacerle cosquillas, le encanta y mas a mi.
Una partido de parchís cuando sale Tomas de la siesta, y los aplausos.
Me quedo un rato hablando con Toñi y hacemos tiempo para la cena, las dos necesitamos este ratito de charla. Ya es costumbre para nosotras.
En la cena hoy tenemos algo de discursión Alex se pone muy gallito y su padre no tiene nada de aguante, lo que empieza con broma termina en disgusto. Andréa toma la iniciativa y les corta, ¡Venga , parar ya! Yo la miro y le sonrío por lo bajito, nos gustan muy poco estas tonterías y lo hacemos saber. Nos quedamos en silencio, me levanto para romper el silencio y ella me sigue. Ya en la cocina sonreímos las dos. En media hora esto se ha pasado. Vamos a la ducha.
Preparamos palomitas, vamos a poner una peli para ver todos juntos…
Hoy me quedo con la alegría que hemos creado con los vecinos al medio día…
