10 de Abril del 2020
9.02 am, no se escucha nada y dan ganas de darse la vuelta y seguir durmiendo, pero no quiero ir muy tarde a sacar a Dino, así que me levanto. Voy al baño y hoy me acompañan todos. Me lavo la cara y hago la coleta.
Pienso en no hacer meditación ahora y lo dejo para más tarde. Pongo la leche a calentar, cojo el móvil y reviso los whatsapps y emails. Remevo a Marita y me salgo al balcón a tomármelo, me dejo llevar un poco por el silencio de la calle, hace algo de fresco, miro mis pies descalzos y me lo reafirmo, si llevase calcetines…
Hoy no hay que despertar a los niños, así que me pongo ropa de deporte y voy a casa de Bego, Baja Dino moviendo su rabo negro, tan loco como siempre, pasea agotándose entre tanto tirón. Al dejarlo hablo un poco con Bego, hoy la veo mas entera, tengo ganas de verla bien maquillada y arreglada, me encanta verla sonreír, tiene esos dientes perfectos después de tantos años de aparato y ese hoyuelo tan peculiar que se nos hace cuando reímos. Espero que sea bien pronto y que esta medicación sea ya la definitiva.
Llego a casa y todos duermen, me hago un café y una tostada, salgo al balcón a disfrutar de los rayos del sol. No hay apenas gente por la calle, hoy saldrán mas tarde a pasear a los perros, es festivo. Andrea aparece con esa cara de sueño que tienen últimamente todos y sonríe al darme los buenos días, le preparo lo suyo y nos ponemos las dos a hablar de los estudios y de un futuro, ya no tan lejano. No tiene muy claras aun las cosas de que ser en un futuro, pero hablamos de diferencias entre enfermeros y médicos, supongo que por ahí irán los tiros. Estamos fuera hasta que sale Daniel, ya son mas de las 12, pero tampoco pasa nada, tenemos todo el día para hacer las cosas, lo importante ya esta hecho.
Con Daniel es todo mas risueño, es salir el y ya estamos con sus tonterías, desde que salió ya nos dio el toque de que bien estábamos las chicas al solecito, se nota que lo lleva en la sangre, siempre digo que el lo parece mas que su hermano, aunque Alejandro si lo pillas con su punto se parece mucho a Alfonso el grande, en tonterías y gestos.
El desayuno de Dani ya es en la cocina, con ese pijama afelpado no se puede estar al sol. Lleva días ordenando los cajones de su habitación y hoy quiere hacer el vestidor. Salen bolsas y bolsas, para el contenedor, capacidad tenemos de guardar.
Tengo que despertar a Alex, hoy pasará directamente a la comida. Otra vez comemos pescado y lo amargamos. Pobrecillo, pero me cuesta mucho que coma pescado, incluso los moluscos que tan bien nos vienen para la talasemia y no hay tu tia de meterse a la boca un berberecho o mejillón… El ‘Marmitaco’ esta espectacular, que manos tiene mi madre.
La tarde pasa entre peli y serie, unas partidas de parchis y poco mas.
Toca aplaudir, hoy hay mucha gente, pero la ventana de esa vecina no se vuelve abrir, Toñi y yo nos miramos y respiramos profundo, ya tenemos ese grado de complicidad, en el que nos decimos mucho con la mirada, Lucía se da cuenta y le dice a su padre, no ha salido la vecina hoy tampoco. Se dió cuenta del gesto seguro, esta vecina es muy animada cuando ponemos música y habíamos hecho lazo, como con otros vecinos y nos apena no verla.
Jorge hoy es spiderman y hace llamadas de atención para que le diga. Tiene una sonrisa bonita nuestro rubio. Aplaude y saca la trompeta. Su madre nos explica que le encanta la música. Tomás con su pito, Paco con el suyo y Jorge con la trompeta nos amenizan los aplausos, todos reímos.
Nos quedamos un rato hablando hasta que la luz nos lo permite. Nos despedimos hasta mañana.
La cena es bastante divertida, hamburguesas y patatas, les encantan los panecillos que hago con la Termomix, ya veremos cuando todo vuelva a la de donde sacaré el tiempo para seguir haciéndolo. Ya veremos…
Me acuesto pensando en la vecina de la ventana cerrada, salia sola, y con los vecinos de al lado es que no sabemos comunicarnos, ella ns transmitía energía y fuerza con sus gestos.
Hoy me quedo con ella en mis pensamientos…



