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Día 35 #YoMeQudoEnCasa

17 de Abril 2020

8.32 am, me levanto al escuchar arrancar las máquinas de la obra que están en la calle, se acabó la paz. Creo que va para largo, pues tienen que terminar toda la acera. Me levanto y voy al baño, tengo aun cara de sueño, pero se me nota descansada. Quiero hacer muchas cosas hoy y con el ruido de la calle la meditación no puede ser, la dejaré para mas tarde.

Cuando hecho mano al micro veo que no puse a calentar la leche y hago un gesto de…tan poco pasa nada, ahora lo pondré. Me doy cuenta que soy muy cuadrada en algunas cosas, las localizo a veces, pero también veo que no pasa nada si las modifico de tiempo u orden. Ahora me da mucho mas tiempo a visualizar esas cosas.

Voy a casa de Bego a dejarle comida y sacar a Dino, hoy paso de su mala contestación, ni le doy importancia. El baja moviendo el rabo como siempre y saltando de alegría. El paseo es por donde siempre, pero hoy estoy sola, es mas temprano. Cuando voy a dejarlo en casa de Bego le pregunto si necesita algo, ella lo niega. Hoy voy a pintar y me voy con prisa.

No me cruzo a nadie por el camino, tan solo escucho subir alguna persiana.

Recojo todo lo que necesito del local, Dario ya me lo preparo.

Cuando subo a casa, los niños aun duermen. Están de vacaciones y pueden dormir un rato mas, ayer lo concretamos y se acostaron mas tarde de lo normal.

Comienzo a encintar el pasillo, se escucha la cinta deslizarse y me pongo a recordar en aquellas ocasiones que tuve que ayudar a Tomas en algunas casas. Estoy algo nerviosa cuando cojo la brocha, esta vez estoy sola, pero una vez empiezo ya me siento cómoda. Cuando llega Tomás ya le he dado la primera mano a todo el pasillo y recibidor.

Los niños se despiertan y flipan al verme con el pasillo todo encintado y empapelado. Tomas quiere probar ayudarme, pero nota que no puede. Esta vuelta ha sido menos de 15 minutos, he flipado, como se nota que sabe, todo parece mas fácil.

Tiene molestias, así que busco la medicación y se la doy. no debería ni haber cogido la brocha. Pero quería ayudar. Se toma la medicación y se pone la manta eléctrica, sentado en el sillón. Me siento preocupada, no debería pero necesitaba saber sus limitaciones…

Por la tarde termino de limpiar el pasillo y la verdades que da gusto verlo tan blanquito.

Por la tarde hago gimnasia con los niños, Andrea ha preparado unas rutinas para diario, algunas me cuestan mucho, pero allá vamos. Después una ducha y aplaudir. Hoy decidimos quedarnos un rato hablando en el balcón, la verdad es que se esta bien.

Hablo con Toñi de que he pintado y de algunas cosas que me preocupan, ella también me cuenta algunas cosas suyas, al final nos reímos, en todas las casa cuecen habas. Estamos allí fuera sentadas riéndonos hasta que nos reclaman para cenar. No nos hubiésemos levantado de no ser nuestros hijos, las dos nos reímos al vernos. Mañana mas y mejor.

Después de cenar me quedo viendo una peli en el salón, hoy no tengo la cabeza para leer.

Hoy me quedo con la pintura, de haber sido capaz de hacerlo, aunque al final con ayuda, pero de haberme puesto yo sola.

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