Sin categoría

Día 37 #YoMeQuedoEnCasa

19 de Abril 2020

8.32 am, mucho silencio, tan solo se escucha respirar a Daniel a mi lado, se da la vuelta y su mano recae sobre mi cara, sonrío…da gusto dormir a su lado, me da tanta paz, el dice lo mismo, bueno en realidad dice que lo relajo y duerme bien agustito.

Consigo escaparme sin despertarlo, de camino al baño me sigue Canela. Me lavo la cara, me la noto hinchada, será por la regla, que al final se me ha adelantado y ya la tengo a la par de mi sobrina, era cuestión de tiempo, que caprichosas las mujeres de quererlo tener todo a la vez…

Pongo a hervir agua mientras corto el jengibre y el limón, luego lo meto junto a la canela y le bajo el fuego. me encanta como huele…

Pongo música y hago Chi Kung para el dolor de riñones y la pesadez de las piernas, me alivia mucho. Luego de postre hago el de la cabeza, me la noto abotonada. Después me pongo una taza de te y me la tomo en el balcón.

Issis ha salido un par de veces al balcón, ya quiere salir, Tomás aun duerme.

Me pongo unas mallas y una camiseta de algodón, parece que quiere salir el sol. Cuando estoy atándola para bajarme se abre la puerta del dormitorio de Tomás, me hace un gesto con la mano.

Estamos solas Issis y yo en la calle, así que la suelto para que pueda jugar un poco. No me he bajado pelota, así que jugamos con la cuerda, pero cuando escucho subir una persiana, me corto un poco. Después de 10 minutos la subo, le desinfecto las patas y vuelvo a cerrar la puerta, ahora me queda Dino. Poca gente de camino a casa de Bego.

El baja moviendo su rabo negro como siempre y saltando de alegría, se le escapa un ladrido en la cancela y lo mando callar, aun es temprano y hace mucho eco este rellano de casa de Bego.

No se puede jugar con Dino, ni soltarlo, claro esta. Las piedras no te las devuelve, se las queda el y el juego acaba bastante pronto. Después de un rato lo subo también.

Me pongo música y los cascos de camino a casa, quiero pasar por el super, necesito brotes tiernos para Isco y agua para nosotros.

Isco está muy raro desde ayer, Tomás me dijo que lo veía flojo y el niño estaba disgustado. Cuando descargo el agua le saco unos brotes, a ver si quiere comer, estoy ahí un rato con las hojitas y pasa de mi cara. Entro a la cocina y corto unas lonchitas de manzana bien finas a ver si eso le atrae mas. Le da unos bocados, pero para nada como suele hacer normalmente. A ver si se anima un poco y sale adelante. Es lo malo de tener animales en casa, te encariñas con ellos mucho y luego da tanta pena cuando se mueren…

Tomás me dice de desayunar juntos fuera en el balcón. Me hace un par de preguntas que ya ayer le conteste y finalmente le digo que si no recuerda esas conversaciones de ayer…se queda pensativo y bromeo diciéndole que a ver si va a tener Alzéimer. Normalmente esto me hace enfadar, pero hoy lo dejo pasar, el se da cuenta… Se está bien al sol, pero es intermitente con las nubes, me reclino un poco y cierro los ojos, disfruto de este sol, entre nube y nube en silencio. Tomás recoge las cosas mientras yo me quedo. Tarda un rato en salir, para cuando sale ya me acomode a disfrutar del momento. Sigo en silencio, realmente no me apetece hablar de nada con el.

Cuando se nubla del todo me entro. Los niños duermen así que no tengo muy claro que hacer, no me apetece hoy nada pintar y la bici esta en mi dormitorio donde Dani duerme aún, así que pienso en hacer los panecillos para las hamburguesas de esta noche y algo de pan, me queda poco.

La termomix me distrae bastante y le he cogido el tranquillo a los bollitos, hoy quiero hacerle a Rosario y Toñi.

Cuando me doy cuenta son casi las dos, Andrea y Dani ya se habían levantado, pero Alex aun está en coma, es tan raro en el despertarse a estas horas….

Preparamos un aperitivo y me siento a llamar a Sónia, ella está liada en la cocina con la comida, pero hablamos un rato, Javier parece su sombra detrás y delante de ella, Daniel tiene una guitarra azul muy chula, supongo que se la habrá comprado su tío, me dice que el le va a enseñar y Jorge está viendo la tele con Jose Carlos. Tengo tantas ganas de estar con ellos…

Después de comer me quedo dormida en el sillón, hoy estaba cansada. Los niños están conmigo, Alex también se quedó dormido a mi lado, ellos están con los móviles, así que busco algo que ver en la tele. Pongo una peli y los niños se ponen también a verla y Alex se despierta, son las 18.30 y se escucha llover fuera, nos tapamos con la manta y continuamos viendo la peli.

Salgo un rato a escribir al balcón, se esta nublando mucho y va a caer fijo, me pilla fuera la hora de aplaudir, así que cuando salen los vecinos yo ya estoy fuera.

Después de aplaudir Toñi y yo nos quedamos un rato observando las nubes, los relámpagos, el movimiento de estas es digno de ver, bonito paisaje , los niños tienen hambre así que me reclaman y la mágia del momento se pierde… y me entro hacer la cena.

Cenamos y cada uno desaparece para su dormitorio, así que me entro a mi dormitorio y llamo a mi madre. Me apetece hablar con ella un rato. Luego pongo las noticias un rato y me quedo ya en la cama tapada, escucho llover fuerte, me quedo dormida al rato.

Hoy me quedo con el espectáculo que la madre naturaleza nos dió con la tormenta…

Sin categoría

Día 36 #YoMeQuedoEnCasa

18 de Abril 2020

7.17 am, escucho a Tomas salir de casa y me despierto, hoy me voy a levantar, quiero comenzar a pintar el salón, me he venido arriba yo sola. pongo a calentar le leche mientras voy al baño. Nadie me acompaña, es demasiado temprano para despertarse.

Mientras tomo a Marita reviso la prensa en el móvil, nos vamos a quedar 15 dias mas en casa, esto se veía venir. En realidad, tampoco me siento tan mal en casa. Ya no tengo estrés del trabajo y aunque no paro, porque siempre me busco que hacer para mantenerme entretenida, me encuentro bien.

Agrupo los muebles del salón al centro intentando no hacer nada de ruido, hoy la calle esta muy silenciosa. Coloco los plásticos y me pongo a colocar cinta. Mientras lo hago pienso que llevo días whatsapeando con Juanje y que las conversaciones ya son diferentes. También pienso que Javier no me ha cogido el teléfono en dos ocasiones, me gustaría saber de el, pero supongo que estará en el momento de duelo por su padre y no le apetecerá compartirlo conmigo. Tengo ganas de hablar con Sonia un rato, me gustaría comentarle algunas de las cosas que estoy sintiendo, pero no encuentro el espacio para que las dos estemos desocupadas, es algo contradictorio, ahora que tenemos mas tiempo que nunca, no lo tenemos para compartir…

Salgo a pasear a Dino, a la vuelta ya pintare. Antes paso a recoger unos pies de bici que me pidió Bego para ejercitar algo sus músculos, decía que se estaba quedando atrofiada. Cargo con ellos hasta su casa, la verdad es que pesan un poco.Ayer cuando me llamo para que se los recogiera, no me sentó muy bien, que me dijera de volver a salir de casa para llevárselos y hoy que se los traigo no recibo ni un siquiera gracias, ella sabrá. Me hubiese encantado escucharlo, pero…me mojo las ganas en el café cuando vuelva a casa.

Cuando llego a casa, desayuno sola, los niños aún duermen.

Cuando me pongo a pintar pienso en lo grande que es mi salón, parece que no vaya a terminar nunca y eso que dos paredes no he sacado muebles.

Llega Tomas cuando voy a empezar la segunda vuelta. Dani se despierta y el quiere ayudar. se pone a recortar las partes de bajo mientras yo tiendo la ropa. Cuando salgo Tomas se ha puesto con el. Le pregunto si le molesta, el me contesta que un poco, le digo que lo deje, que yo puedo terminar.

A la hora de comer, con todo terminado y limpio, veo a Tomás mal, le duele mucho. Pienso que ya se lo había dicho pero nada… La gente se tiene que estrellar.

Tiene un momento de bajón delante de todos, conecto con el pasado, me duele verlo así, pero…

Me siento cariñosa y comprensiva con el, los niños están atentos y callados, para ellos esto es nuevo, le pido coma algo, se medique y se acueste a descansar. Daniel le prepara la cama con la manta electrica, Alex me mira como preguntando que pasa con su mirada y Andrea …a ella se le ha caído algo… El dice que quiere ayudar pero no puede, yo le contesto que no se preocupe. Y me preocupo…mirando al rededor lo veo todo claro y me duele, me duele mucho haberme dado cuenta y estar dudando de el.

¿Por que conecto tanto con el pasado? No consigo cerrarlo, no puedo. ¿Como puede ser todo y no ser nada? Recuerdo las palabras de la psicóloga… me hacen eco…mucho eco. Me siento mas atada que nunca y eso pesa, pesa mucho…

Los niños se sientan conmigo a ver la tele, Alex me acaricia y me dice que todo pasará, Dani me pide que sonría y Andrea solo observa. Intento no pensar y comento con ellos la película, así ellos se relajan.

Son momentos en los que uno necesita estar solo y romper, pero con esta compañía, lo mejor es disfrutar el momento de estar con ellos. Se hacen mayores y saben mas de lo que dicen y están muy atentos, aveces es difícil disimular.

Tomas no se levanta casi hasta la hora de aplaudir y nosotros no nos hemos movido del sofá.

Salimos a aplaudir y decidimos tomarnos algo con los vecinos en el balcón, me prepara un gintonic y el otra copa de vino. Estoy…pero no estoy… Suena el whatsapp y es Toñi, que me pregunta que pasa, la tengo al lado de mi en el balcón y me nota extraña, le pongo un mal día con una carita de guiño. Ella me manda un beso por el balcón a lo que yo le respondo con otro.

Hoy preparamos unas tostadas para cenar y de vuelta nuevamente al sofá. Alex con los amigos juega a la play en el zulo, Daniel y Andrea ven la misma serie pero cada uno en su movil, Tomas busca una peli, asi que mejor me voy a la cama. No tengo hoy ganas de mas.

Hoy me quedo con lo que siento, con lo que aprieta…

Sin categoría

Día 35 #YoMeQudoEnCasa

17 de Abril 2020

8.32 am, me levanto al escuchar arrancar las máquinas de la obra que están en la calle, se acabó la paz. Creo que va para largo, pues tienen que terminar toda la acera. Me levanto y voy al baño, tengo aun cara de sueño, pero se me nota descansada. Quiero hacer muchas cosas hoy y con el ruido de la calle la meditación no puede ser, la dejaré para mas tarde.

Cuando hecho mano al micro veo que no puse a calentar la leche y hago un gesto de…tan poco pasa nada, ahora lo pondré. Me doy cuenta que soy muy cuadrada en algunas cosas, las localizo a veces, pero también veo que no pasa nada si las modifico de tiempo u orden. Ahora me da mucho mas tiempo a visualizar esas cosas.

Voy a casa de Bego a dejarle comida y sacar a Dino, hoy paso de su mala contestación, ni le doy importancia. El baja moviendo el rabo como siempre y saltando de alegría. El paseo es por donde siempre, pero hoy estoy sola, es mas temprano. Cuando voy a dejarlo en casa de Bego le pregunto si necesita algo, ella lo niega. Hoy voy a pintar y me voy con prisa.

No me cruzo a nadie por el camino, tan solo escucho subir alguna persiana.

Recojo todo lo que necesito del local, Dario ya me lo preparo.

Cuando subo a casa, los niños aun duermen. Están de vacaciones y pueden dormir un rato mas, ayer lo concretamos y se acostaron mas tarde de lo normal.

Comienzo a encintar el pasillo, se escucha la cinta deslizarse y me pongo a recordar en aquellas ocasiones que tuve que ayudar a Tomas en algunas casas. Estoy algo nerviosa cuando cojo la brocha, esta vez estoy sola, pero una vez empiezo ya me siento cómoda. Cuando llega Tomás ya le he dado la primera mano a todo el pasillo y recibidor.

Los niños se despiertan y flipan al verme con el pasillo todo encintado y empapelado. Tomas quiere probar ayudarme, pero nota que no puede. Esta vuelta ha sido menos de 15 minutos, he flipado, como se nota que sabe, todo parece mas fácil.

Tiene molestias, así que busco la medicación y se la doy. no debería ni haber cogido la brocha. Pero quería ayudar. Se toma la medicación y se pone la manta eléctrica, sentado en el sillón. Me siento preocupada, no debería pero necesitaba saber sus limitaciones…

Por la tarde termino de limpiar el pasillo y la verdades que da gusto verlo tan blanquito.

Por la tarde hago gimnasia con los niños, Andrea ha preparado unas rutinas para diario, algunas me cuestan mucho, pero allá vamos. Después una ducha y aplaudir. Hoy decidimos quedarnos un rato hablando en el balcón, la verdad es que se esta bien.

Hablo con Toñi de que he pintado y de algunas cosas que me preocupan, ella también me cuenta algunas cosas suyas, al final nos reímos, en todas las casa cuecen habas. Estamos allí fuera sentadas riéndonos hasta que nos reclaman para cenar. No nos hubiésemos levantado de no ser nuestros hijos, las dos nos reímos al vernos. Mañana mas y mejor.

Después de cenar me quedo viendo una peli en el salón, hoy no tengo la cabeza para leer.

Hoy me quedo con la pintura, de haber sido capaz de hacerlo, aunque al final con ayuda, pero de haberme puesto yo sola.

Sin categoría

Día 34 #YoMeQuedoEnCasa

16 de Abril 2020

9.30 am, hoy me levanto cuando suena el despertador, estaba claro, el día que estoy relajada, duermo como la seda. Me levanto y pongo a calentar el agua para hacerme un te de jengibre, noto que me suaviza la garganta. En el baño hoy vuelvo a estar muy acompañada, los saludo y acaricio a todos y ya estamos todos felices, Issis con lo grande que es y con esos nervios lo ocupa casi todo con sus movimientos.

Corto el jengibre y lo meto dentro de la olla junto a dos ramas de canela y tres rodajas de limón, lo tapo y lo dejo a fuego lento. Hoy comienzo a tomarme otra vez el hierro, así que cruzo los dedos y la cuelo en la boca, no siempre me cae bien.

En el salón abro la esterilla y busco el canal de meditación, hoy elijo solo poner música, ya la hago yo de mi base de conocimientos. Estoy 20 minutos mas o menos.

Despierto a los niños y desayuno con ellos, hoy no están muy habladores, los dejo un rato mas tarde por la noche y eso se nota por la mañana. Yo me visto para salir a la calle a pasear a Dino y ellos se quedan ahí, rizando el rizo…

Hoy se ve un poco mas de gente por la calle, es mas tarde y la gente mas mayor ha salido, que no entiendo porque hay tanto anciano en la calle con carritos de la compra, ¿no tendrán quien pueda comprarles? La verdad, es que en el super también había coincidido con alguno de ellos, incluso en el cajero automático…son de otra generación y les cuesta depender, pero es por su bien. Pienso en mi madre, en lo dura que me tuve que poner para impedir que saliese a la calle. Ella es tan activa, que ahora se pasa el día haciendo comidas y postres para estar entretenida.

Hoy noto a mi hermana de bajón, y cuando le pido las llaves del buzón para subirle el correo no me habla bien, respiro y pienso en otra cosa, con ella tengo la batalla perdida y lo único que consigo es hacerme daño. Dino si baja contento, mueve el rabo cuando se abren las puertas del ascensor. El paseo de hoy es con bastante actividad y veo al chico de los deportivos fluorescentes, levanta su mano y me saluda desde lejos, yo hago lo mismo, recuerdo sus palabras y sonrío…Dejo a Dino y me marcho para casa, tengo que entrar a comprar la carne, solo pensarlo me hace ponerme nerviosa, suele haber mucha gente y esta semana voy sin encargo, pero si hay mucha cola llamaré y lo encargaré.

Después de todo el protocolo para entrar saludo con la mano a los empleados con los que me cruzo hasta llegar a la carnicería, solo hay una persona, decido quedarme. Mientras me toca, hablo con Saray, la panadera y le pido la levadura, reímos un rato comentando cosas de chicas. La próxima semana tiene vacaciones y bromeamos sobre donde se irá, lo hacemos hasta que me llaman porque me toca en la carnicería. Pido la carne de mi madre, que hoy tanto al carnicero y a mi nos parece extraño los despieces que pide y bromeamos sobre que es lo que irá hacer. Está muy creativa, asi que cualquier cosa podrá ser. Luego pido lo mio, que es bastante, no quiero bajar pronto, pienso en congelar e ir tirando. Al mismo tiempo me atiende también la charcutera, la orden es sencilla, cuatro gustos, cajas completas.

Hoy tampoco hubo cola para pagar, aun así estuve mas de 30 minutos dentro del super, cuando la cajera me pasa la compra y veo el precio de la charcutería, se que no ha completado las cajas y me faltará, la orden era sencilla, no se…

Efectivamente, al subir a casa reviso las cajas y todas a la mitad. Noto como esas cosas me hacen enfadar, no se por que no me hizo caso, no era la misma charcutera de siempre, pero una caja llena, es llena en todos sitios. Lo guardo en la nevera y dejo que se me pase, es una chorrada, pero que hará que tenga que bajar mas pronto al super, cosa que no tengo nada de ganas. Separo la carne, congelo lo que necesito y termino de organizar y limpiar la cocina. Los niños están con la lectura, cada uno en una habitación. Pongo una lavadora y me entra el pensamiento de que mañana voy a pintar, que salga por donde tenga que salir la cosa. Esta noche me subiré las cosas.

Tomás llega casi a hora de comer, los niños ya han preparado la mesa y han hecho una ensalada a su gusto. Hemos decidido que entre Dani y Andrea preparan la enaslada y la fruta, alternan en días y eligen como hacerlo.

Después de comer, ellos ven serie y yo leo, Alex se va al zulo, como yo digo a jugar a la play con los amigo. Aunque al rato sale y se tumba junto a mi. Es agradable estar junto a el y poderlo tocar cuando se deja. No habla, yo le toco el pelo y al rato le pregunto si pasa algo, el dice que está cansado. Esta cansado de no hacer nada, con lo activo que es… le pregunto si está haciendo algo de ejercicio, me dice que bici y algo de abdominales y flexiones, lo noto fuerte, pero al no verlo, le pregunto.

Se queda durmiendo apoyado en mi pecho, desde que era pequeño lo hacia, pero últimamente ya no lo estaba haciendo. Casi hora y media… Cuando Tomás se despierta y lo ve me dice, disfruta del momento y yo asiento con la cabeza y la mirada. Los amo con locura, son mi todo. Los tres me llenan mi vida, hasta cuando discutimos es un placer.

No puedo remediar pensar en Manmen, y los ojos se me llenan de lágrimas, aprieto suavecito a Alex y el se mueve. No se como sería no poder volver a abrazarlos y me duele pensarlo. Ella lo está pasando muy mal desde que falto Ana. Hace tiempo que dejamos de hablar a diario. Junto a ella he vivido muchos momentos, malos y buenos. Esa complicidad no se ha perdido, pues las dos nos conocemos y con solo mirarnos sabemos lo que piensa la otra. La vida ha sido caprichosa y nos hizo vivir un capitulo similar. Cada una tuvo una reacción diferente, pero la vivencia fue similar.

Ella fue mi gran apoyo cuando vivía en Málaga, además de Nieves y Juan Miguel, pero con ella era especial. Incluso muchos años después de venirme a vivir otra vez a Elche. A raíz de la muerte de Ana, ha cambiado la cosa, supongo que ella necesita su espacio y yo se lo doy. Ha sido un golpe muy duro para todos y para ella muchísimo mas…

La gimnasia con los niños me deja muerta…

Los aplausos, la cena y poco mas, llevo unos días que prefiero entrarme a leer en vez de quedarme en el salón con Tomas viendo la tele. Mañana quiero madrugar, aun así me dan las doce y media…

Hoy me quedo con el rato con Alex…

Sin categoría

Día 33 #YoMeQuedoEnCasa

15 de Abril 2020

7.01 am, necesito ir al baño, me hago pis, voy y vuelvo, como si no hubiese pasado nada, pero ya no consigo dormir, Tomas me llama, al ver que estaba en linea. Me duele la garganta, creo que esto va a mas… Decido levantarme y tomar un te caliente con miel, a ver si me suaviza un poco la molestia.

Ya en el baño, veo mi reflejo en el espejo, tengo cara de cansada. Pienso que no me puedo poner mala y abro el armario de los medicamentos, cojo un paracetamol que lo tomare con el te. Salgo con el te al salón y abro la esterilla, busco algo de Chi Kung, cojo unos calcetines y me los pongo, todo el día descalza tampoco me ayuda a recuperarme. Tomos unos sorbos de te y trago la pastilla mientras escucho el inicio de la meditación antes de comenzar a moverme. Me gusta mucho este canal de Chi Kung, pero el que mas me gusta es mi maestro Pepe, pero claro está que no lo tengo en casa, ni vídeos grabados por el.

La sensación al terminar es tan placentera que lo estaría haciendo todo el día. Me deja como flotando, es una buena sensación.

Me aseo y visto, tengo que sacar a Dino. La voz de Bego no suena mal, así que espero a que baja Dino en el ascensor. Lo paseo un rato por el descampado, ya no he vuelto a coincidir con el muchacho de la sonrisa, solo recuerdo de el que sus zapatillas son fluorescentes. Pienso y sonrío, con lo observadora que soy y no me he fijado en nada de el. Tampoco estoy yo muy por la labor de ir fijándome en otras personas…

Cuando llego a casa los niños ya se han levantado y están preparándose el desayuno. Daniel y Andrea huevos revueltos con pavo. Alex sale del baño y me besa, el prefiere que le haga yo las mismas tostadas que haga para mi, sino fijo tomaría leche y galletas. Que gran diferencia entre uno y los otros. Ya aprenderá…

Reimos mientras desayunamos y al revisar los deberes ya no han mandado, así que optan por la lectura, que tienen un montón. Sacamos el tema de cuando volver a clase, cosa que esta clara que ya no vuelven hasta septiembre, pero me lo quedo para mi y les digo que las comunidades decidirán mas adelante como poder evaluar a los alumnos, que aun no lo tienen claro, ninguno pregunta por salir a la calle…y me parece muy raro.

Van entrando a los baños, aseándose y cambiando de ropa. Ventilan los dormitorios y arreglas las habitaciones, cada uno a su manera. los observo y pienso que no me puedo quejar, ellos están bastante organizados.

Cada uno elige un sitio para leer y yo termino unas cosas de la casa, luego me quiero unir a ellos.

La mañana pasa entre la lectura y la música, yo suelo poner algo de música flojita, hace que no escuche otros ruidos y no me desconcentra, normalmente utilizo música de meditación o Zen.

Los niños hoy están como balsa de aceite, los aviso para que preparen la mesa, ya casi es hora de comer y Tomás ha llegado. En la comida hablamos de las medidas de seguridad y de las mascarillas, los peques tienen interés. Yo para mi pienso que me faltan aun dos por comprar, pero aun no han llegado a la farmacia. Alex también presta atención y entonces saca el tema de salir. Les explicamos que aún no se puede, pero a el le gustaría sacar un día a Issis. La verdad es que prefiero no salgan aún de casa, hasta ver por donde respira la cosa. Tampoco insiste tanto con el tema y lo dejamos pasar.

Las tardes son siempre muy parecidas, series, gimnasia, aplausos, cena…

Me gustan las rutinas, pero me aburre la monotonía. Así que hoy me pongo a pintar piedras, por variar algo, pinto mientras ellos ven la serie y así no pierdo el hilo.

Después de cenar me voy a la cama a leer, hoy estoy muy relajada y quiero seguir así.

Me quedo con la lectura y mi relax….