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Día 42 #YoMeQuedoEnCasa

24 de Abril 2020

8.07 am, uff esas máquinas….me levanto algo zombi, hoy tengo compañía completa, todos ahí mirando mientras hago pis… me sacan la sonrisa. Me lavo la cara y hago la cola. Me miro en el espejo, un lado, el otro, el cuello…se nota que me hago mayor, pero no me disgusta lo que veo.

Caliento la leche y saco a Marita, miro por si Tati ha dicho algo, si no pasa nada hoy la tenemos de vuelta a casa. Pero no hay nada.

Tomo el café mientras leo la prensa digital, los niños saldrán este domingo y aun no esta claro nada, esto es un caos…¿porque los niños primero? ¿piensan que un niño puede ir cogido de la mano sin tocar nada después de 40 días? Esto es de locos.

Despierto a los niños, preparo los desayunos y los deberes. Cuando los organizo a ellos, organizo la casa para estar lista cuando me llame Aranza para ir a recogerla. Me da tiempo a ducharme, lavar el pelo e incluso secarlo y pasar las planchas.

Sobre las 12 saldrá, que alegría…

Mi madre llama a Andrea para ver que le apetece comer mañana, que es su cumple y que tarta quiere, ya tengo lista de la compra fijo.

Busco unos vaqueros, luce el sol, me pongo tirantes y una sobre camisa, me pongo rimel trasparente y pinto los labios, me gusta el resultado. Hacía mucho tiempo que no me arreglaba. Noto unas pestañas largas, incluso las uñas mas duras y el pelo fuerte. Creo que el café tiene muchos componentes que me ayudan con esto.

Cuando me despido de los niños me preguntan que donde voy, Andrea me dice que voy muy guapa, Dani que si he quedado para ligar y Alex me mira de arriba a bajo y sonrie… Me gusta que se fijen, es señal de que observan.

Les mando un beso a los tres y me bajo. Cuando salgo del postigo me cruzo con un vecino que me dice que me ve muy bien… Pero bueno, que pasa…será que voy subidita hoy, realmente me siento bien. Noto como uno se gira cuando paso por su lado y creo que me sonrojo, fue muy descarado con el giro. Bajo las escaleras del parquin de mi madre, me llevo su coche, aun no puedo sacar el mio del local, mis pasos resuenan al caminar por el silencio de este, las luces se encienden a mi paso, no me cruzo con nadie, da miedo, aunque se que a lo lejos esta el chico que cuida el parquin, se ve algo fluorescente.

El coche arranca a la primera, suena la música fuerte, debió quedarse en marcha la última vez que se cogió el coche. Es tan pequeño el coche de mi madre…parece de juguete, cuando paso junto al muchacho nos saludamos, hacia mucho tiempo no nos veíamos, me había cruzado con su compañero, pero con él no, bajo la ventanilla y le pregunto como va todo, el me dice que bien y para mi sorpresa contesta, ‘a ti te veo muy bien’ vuelvo a sonreír y ahora es él el que cambia de color. Le doy las gracias, siempre es muy atento con todo el mundo y hoy me ha hecho sentir bien…Me despido con la mano, la puerta ya se había abierto y arranco el coche.

Salgo con el cochecito, me pongo las gafas de sol y me miro en el retrovisor…me sonrío a mi misma…

Cuando llego al hospital llamo a Tati, me dice que aun tiene la vía puesta y no sabe nada del doctor. Aprovecho para ir a comprar al Lidel, pilla cerca por si me avisa.

Cuando llego al parquin hay cola, cojo un carro y me pongo en ella, menuda torraera al sol. Tardo unos 10 minutos a entrar, tienen prácticamente de todo, al final un carro a tope, estando en la cola para pagar me llama mi hermana, que esta a punto de bajarse. Meto todo dentro del maletero y en el asiento de atrás, este mini coche, tiene un mini maletero y me rio de verlo a tope, deje espacio para Tati, tendrá que ir detras.

Nada más giraren el hospital la veo a lo lejos, me da tanta alegría, la abrazaría, besaría… pero no se puede. Lleva la mascarilla, aun así se que sonreímos a la vez al vernos, se nos achinan los ojos. La veo bien, aunque ya a tosido 3 veces. Me explica, hablamos de camino a casa y me hace gesto de la compra que llevo, chisteo que el maletero no da para más.

Me pide pasar por la farmacia de su casa, no hay cola ahora y la dejo allí.

Descargo dos bolsas grandes de compra en casa de mi madre y tres en el postigo de casa, los niños se lo suben, mientras vuelvo al parquin para dejar otra vez el coche.

Cuando salgo del coche y cierro, noto se enciende la luz, alguien se acerca. No lo conozco pero nos saludamos. Ando por el parquin hasta mi salida, prefiero ir hoy por dentro. Cuando salgo el sol me ciega, hace un día espectacular, me pongo las gafas y cuando estoy llegando a la puerta de casa de mi madre, veo al muchacho del parquin limpiando el pasamanos de la bajada, ya lo veo sonreir de lejos y me hace gesto de saludo. Cuando paso junto a el, me llama por mi nombre, flipo, pero flipo ¿como sabe mi nombre? Me dice algo cortado, a ver si nos podemos tomar una cerveza un día cuando termine todo esto…. Solo me sale un, ‘estaría bien’ y noto que flaqueo, levanto la mano como gesto de despedirme y continuo caminando. Cuando giro la esquina noto que mi cuerpo esta alterado, sacudo la cabeza y respiro a la vez que sonrío. Ni si quiera se como se llama, es verdad que me he cruzado muchas veces con el y siempre saludo, pero…nada más…

Subo a casa, me saco toda la ropa y entro a la ducha, algo rápido, cuando me seco, hago la coleta. Me miro al espejo, en realidad hoy me veo muy bien. Sin hacer nada de nada, sera la alegría de ver a mi hermana, ya estamos todas en casa, cada una en la suya, pero todas en casa. Suspiro…

Después de comer me pongo la serie que me tiene muy atraída.

Andrea hoy está sumida en la lectura, me dice que no vió en el whatsapp que era hoy la entrega de los resúmenes y aun le queda algo de lectura.

Aplausos y charla con Toñi, sacamos una cerveza celebramos que mi casa esta completa. Sus palabras son ‘rebosas energía’. Pues eso es, me siento fuerte y alegre.

Después de cenar, Andrea continua con el libro, lee y resume, me ofrezco a leer yo y ella ir con los resúmenes y ella pone cara de poker cuando lo escucha.

Me quedo sola en el salón y pongo la serie, Juanje me escribe, era tarde y estaba simpático y cariñoso. Voy contestando los mensajes y comentamos cosas de la serie. Me llama sassenach, tiene algo que ver con la serie, creo que es extranjero…pero le quito importancia, a veces solo utiliza mensajes subliminales conmigo y no termina de cruzar esa linea…

Andrea no termina hasta las 2 am, mandamos juntas los resúmenes y nos acostamos. A mi me duelen los ojos de ver la tele.

Hoy me quedo conmigo misma y el efecto que causo cuando todo va bien…

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Día 29 #YoMeQuedoEnCasa

11 de Abril 2020

9.07 am, ese silencio que activa dos sentidos encontrados entre ellos, paz e intraquilidad, dichoso el mundo…

Caliento la leche y voy al baño, sola… Lavo la cara y recojo el pelo. Moviendo a Marita miro el movil, solo la cantidad de whatsapps, me echa para atrás, lo vuelvo a cerrar. Me siento en el taburete y pienso, hoy es el cumple de Tomás, el regalo será un vino bueno acompañado de un chuletón que le harán los niños. Alex hará la tarta, tengo mis dudas, pero le compre todo lo que necesitaba.

Mi madre me manda un Whatsapps, para pasar por levadura a la panadería y huevos y canela al super. Me molesta, pes ya no quería ir al super hasta la próxima semana.

Me pongo vaqueros y manga corta, hace calor. Tomás se despierta, lo felicito con dos besos. Que frío es el momento, conecto en como ha cambiado todo. Como es posible…pero si, es posible… Se termina el amor, aunque este el cariño y la complicidad de conocernos, ya no hay nada, pero lo hay todo, hace 3 años ya, que tomamos esa decisión y aquí estamos, bajo el mismo techo, haciendo aquello en lo que no podemos fallar, que es criar a nuestros hijos, ellos no decidieron venir a este mundo, fuimos nosotros y es nuestra obligación. Ha costado llegar a una normalidad, pero no imposible. Respiro y pienso en que si podría hacerlo sola, pero me paran algunas cosas… Decidí darme un tiempo y ya está, apechugo y me apoyo en aquellos que tanto me quieren, cuando me vengo a bajo, que si, lo hago muchas veces. A veces y me enfado y me cago en mi y en todo, pero mi gran respaldo me ayuda a subir y ese gran potencial que me dieron mis padres y espero que nunca decaiga. Mis lágrimas se deslizan por mis mejillas, las borro y salgo a la calle.

Al salir tomo el poco aire que me permite esta mascarilla que parece me proteja y me ahoga al mismo tiempo.

Toco a mi madre y subo, enfadada le digo que se organice y haga solo la comida con lo que tiene en casa que no es poco y no improvise, haga la lista cuando le falten cosas y haremos la compra la próxima semana. Ella contesta diciéndome que ella bajará, mi cabreo sube de 0 a 100 en 2 segundos. Al final se la gana. Mis palabras son duras con ella, pero soy yo la que lo arriesgo todo saliendo a la calle día por ellas y solo pido algo de compresión y organización. Si quiere salir que lo haga, el virus se lleva a todos los que son mayores y por muy bien que ella se encuentre es MAYOR. Mama, ¿no sabes que aún me haces falta a mi lado? Se calla cuando ve que lloro y le doy al botón del ascensor.

Me pongo las gafas de sol antes de salir a la calle, la cola del Dialprix llega hasta la otra esquina y a nadie le importa lo que me pasa. Voy encabronada…muy encabronada…

Toco a mi hermana, cruzo los dedos para que su voz sea buena y no tenga que subir, se me nota que he llorado, además aun voy muy cabreada y ella no tiene la culpa. Dino sale como los cohetes, le sonrío cuando salta para que lo acaricie.

Hoy un muchacho que me cruzo con el todos los días al sacar al perro me pregunto si necesito hablar y desahogarme, me freno en seco, ¿tanto se me nota?, supongo que mi gesto es de extrañar. No abro la boca y el me dice que me ve siempre sonriendo y cantando y hoy voy con un gesto diferente. Le contesto que mi día empezó diferente. Cada uno pasea a su perro , separados por la linea de coches aparcados en el terreno y hablamos, comentamos que sentimos con una intensidad diferente las cosas debido a la situación que vivimos y es normal, me despido con un ‘nos vemos mañana’ al que el contesta, ‘sonríe, te queda mejor’ y lo hago mientras me voy, me giro antes de cruzar y le doy las gracias, el levanta la mano y mueve la cabeza y guiña su ojo. Flipo, pero si, saldrán cosas buenas de esto, tienen que salir.

Llamo a la Mari Angeles, la panadera antes de ir para ver si tiene levadura, ella me dice que si y hablamos por teléfono mientras voy, ella no está allí y nos ponemos un poco al día de como estamos. Cola para la panadería, puff….

Entro y pido lo que necesito, al pagar solo vale efectivo y llevo tarjeta, el marido de Mari Angeles le dice a la dependienta que lo apunte y que ya lo pagaré otro día. Otro acto positivo. Salgo sonriendo, ya van dos personas con humanidad.

Dejo la bolsa de tupers y la levadura a mi madre y le digo que luego iré a por los huevos, la cola esta aun por la otra esquina. Ella me dice que cuando pueda…

Subo y desayuno con Tomás. Hablamos de la edad que tenemos y reímos, pues ya hemos corrido juntos, supongo que nos pesan mas las cosas positivas que las negativas en este momento.

Hablo con Nieves niña, queremos hacer una vídeo llamada todos juntos para felicitar a Tomas desde Málaga y lo preparamos todo para la tarde.

Recojo las cosas y me pongo a limpiar otra vez, aprovecho que los niños duermen para poder desinfectar el resto de la casa.

Whatsapeo un poco con Juanje e intento leer casi todos los grupos, aunque no lo consigo.

A las 13 horas otra vez de aperitivo en el balcón, el día es propio y me vendrá bien intercambiar palabras con otras personas de fuera de casa… jajajajajaja

La vídeo conferencia con Málaga es divertida, entramos, salimos, un jaleo pero está guay poderlos ver a todos.

Luego me pongo hacer pan por entretenerme y porque ya no nos queda. Y preparamos sushi para cenar, que está buenísimo por cierto. Es Andrea quien me ayuda esta vez, le gusta mucho hacer estás mariconadas.

En la hora de los aplausos nos ponemos unas pelucas y cantamos cumpleaños feliz todos los vecinos a Tomás, pasamos un rato divertido, además la gente nos sigue, creo que todos tenemos ganas de estos ratitos fuera de la monotonía que tenemos ahora.

Llama mi hermana y estamos un rato con Lena, las dos tonteamos, flipa cuando me ve con la peluca y las gafas. Es tan cariñosa a veces, que me hace morir de amor. La veo tan yo, que me meo de la risa yo sola. Mi madre me dice que yo de pequeña era igual, recuerdo algunas cosas, me encantaba ir con chandal y zapatos de charol a coger peces al ‘sequionet’ y allá iba yo antes muerta que sencilla por la playa y los zapatos de charol y los vestidos que volasen cuando dada vueltas y vueltas hasta caer mareada.

Cenamos y peli, hay cosas que no cambiamos, estar confinados también cansa.

Hoy me quedo con poner una sonrisa, que me queda mejor….