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Día 38 #YoMeQuedoEnCasa

20 de Abril 2020

8.05 am, me levanto, la obra ya tiene sus ruidos y se que ya no podré dormir mas. Al pasar por la cocina pongo la leche a calentar. Ya van los tres detrás mía en procesión. Me lavo la cara y recojo la coleta. Me noto la piel de la cara genial.

Repaso los whatsapps, Aranza sigue encontrándose mal, empieza con la fatiga. En el grupo de Marita nos animan hacer un vídeo preparando el producto. Contesto a Juanje y algunos más, aun no se nada de Javier.

Mientras preparo a Marita me grabo un tiktok, lo que sale a la primera es lo que se queda y lo cuelgo entre mis historias. Me lo tomo mientras reviso las redes sociales. Hoy he cambiado la leche de avena por la de avellana le da un toque especial al café. Siempre me gustaron el café y la leche con aromas a frutos secos y desde que la leche ya no me sienta bien las pruebo todas, avellana, nueces, almendras…

Levanto a los niños y preparo el desayuno mientras bajamos los deberes del Itaca y se los reparto a cada uno lo suyo. Los dejo desayunando y salgo para casa de Bego.

La noto regular, pero espero a Dino bajo, no me gustan sus desplantes asi que mejor hoy así.

La vuelta de Dino es bastante normal, apenas hay gente. Intento lanzarle unas piedras, pero es muy aburrido jugar con el, pasa de mi cara totalmente y las piedras no te las trae.

Lo dejo y le pregunto si necesita algo, me dice que necesita medicación de la farmacia, así que le pido la tarjeta para poderla sacar. No me gusta nada su contestación, pero lo dejo estar. Con ella a veces vale la pena ser sumisa…

Cuando llego a casa, recojo la cocina y pongo una lavadora. Ayudo con los niños y sus tareas, el tema de la informática lo llevan muy flojo y trabajar online les cuesta. Con unos y otros, se me va la mañana.

Tomás regresa a casa, ya es hora de comer, apenas me he enterado de la mañana. Me comenta que en el grupo de vietnamita, Pablo a puesto que se ha cogido la baja, contó como estaba pasando con Aranza en el trabajo y se lo propusieron. Luego repasaré los grupos a ver si me entero.

Opto mejor por llamar a mi hermana y ella me cuenta. Se va a ir al hospital, el pecho la oprime y tiene fiebre. Le digo de acompañarla, a lo que ella contesta que en hablar con el doctor me dice.

Nos acomodamos en el sofá para ver una peli, ya hemos terminado la serie conjunta. Pero, Andrea y Daniel ven cada uno en su movil, les propongo verla juntos en la tele, pero se llevan unos capítulos de diferencia y es una negativa. Yo leo el blog de Joaquín Sarabia, me he aficcionado a el desce que escribo mi diario.

Una ambulancia recojerá a Aranza, es el protocolo del COVID 19,los nervios se me ponen en el estómago. Cuestión de esperar, eso que a veces me cuesta gestionar ante la incertidumbre. Paciencia mi madre me dió mucha, pero el no saber…lo gestiono fatal.

Se queda ingresada, tiene manchado un pulmón, según la placa. Al tener fiebre y fatiga van a tratarla como Covid mientras esperan los resultados de las pruebas.

Hablo con Pablo, el tampoco se encontraba bien. Lo noto fatigado y le escucho la tos, suena fea, pero ahora mismo es el quien está con la niña en casa y no va a mover ficha hasta ver resultados, aunque si intentamos ver como nos podríamos organizar. Que por cierto suena caótico, pero no imposible. Necesito aire y llorar, así que el balcón vuelve a ser mi aliado. Sigo hablando con Pablo, ya intento yo tranquilizarlo, tengo esa gran capacidad de ayuda al resto a pesar de necesitarla yo también.

Sale Toñi, Paco y Tomás, hablando quitamos hierro al asunto, en realidad no tenemos por que ser alarmistas, no hay un positivo de momento, aunque la organización sea mas cargante para mi…

Toñi es especial, sabe cuando debe estar y cuando se tiene que retirar. Se despide diciéndome que si necesito hablar, le mande un whatsapp. Es como yo, ve las cosas venir.

Creo que estamos sincronizadas, tantas coincidencias en esta vida y tardamos 45 años en fusionarnos. Me gusta mucho estar con ella, de aqui saldrá una bonita relación.

Hablo con Tati por la noche, nos tiramos un buen rato, necesito escucharla y notar como está. Ella es muy valiente, pero la soledad y lo desconocido a veces nos juega malas pasadas.

Me duermo vencida por los nervios y por la pastillita mágica que me hace descansar.

Hoy me quedo con mi cabeza hecha un lío, de tanto pensar…

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Día 37 #YoMeQuedoEnCasa

19 de Abril 2020

8.32 am, mucho silencio, tan solo se escucha respirar a Daniel a mi lado, se da la vuelta y su mano recae sobre mi cara, sonrío…da gusto dormir a su lado, me da tanta paz, el dice lo mismo, bueno en realidad dice que lo relajo y duerme bien agustito.

Consigo escaparme sin despertarlo, de camino al baño me sigue Canela. Me lavo la cara, me la noto hinchada, será por la regla, que al final se me ha adelantado y ya la tengo a la par de mi sobrina, era cuestión de tiempo, que caprichosas las mujeres de quererlo tener todo a la vez…

Pongo a hervir agua mientras corto el jengibre y el limón, luego lo meto junto a la canela y le bajo el fuego. me encanta como huele…

Pongo música y hago Chi Kung para el dolor de riñones y la pesadez de las piernas, me alivia mucho. Luego de postre hago el de la cabeza, me la noto abotonada. Después me pongo una taza de te y me la tomo en el balcón.

Issis ha salido un par de veces al balcón, ya quiere salir, Tomás aun duerme.

Me pongo unas mallas y una camiseta de algodón, parece que quiere salir el sol. Cuando estoy atándola para bajarme se abre la puerta del dormitorio de Tomás, me hace un gesto con la mano.

Estamos solas Issis y yo en la calle, así que la suelto para que pueda jugar un poco. No me he bajado pelota, así que jugamos con la cuerda, pero cuando escucho subir una persiana, me corto un poco. Después de 10 minutos la subo, le desinfecto las patas y vuelvo a cerrar la puerta, ahora me queda Dino. Poca gente de camino a casa de Bego.

El baja moviendo su rabo negro como siempre y saltando de alegría, se le escapa un ladrido en la cancela y lo mando callar, aun es temprano y hace mucho eco este rellano de casa de Bego.

No se puede jugar con Dino, ni soltarlo, claro esta. Las piedras no te las devuelve, se las queda el y el juego acaba bastante pronto. Después de un rato lo subo también.

Me pongo música y los cascos de camino a casa, quiero pasar por el super, necesito brotes tiernos para Isco y agua para nosotros.

Isco está muy raro desde ayer, Tomás me dijo que lo veía flojo y el niño estaba disgustado. Cuando descargo el agua le saco unos brotes, a ver si quiere comer, estoy ahí un rato con las hojitas y pasa de mi cara. Entro a la cocina y corto unas lonchitas de manzana bien finas a ver si eso le atrae mas. Le da unos bocados, pero para nada como suele hacer normalmente. A ver si se anima un poco y sale adelante. Es lo malo de tener animales en casa, te encariñas con ellos mucho y luego da tanta pena cuando se mueren…

Tomás me dice de desayunar juntos fuera en el balcón. Me hace un par de preguntas que ya ayer le conteste y finalmente le digo que si no recuerda esas conversaciones de ayer…se queda pensativo y bromeo diciéndole que a ver si va a tener Alzéimer. Normalmente esto me hace enfadar, pero hoy lo dejo pasar, el se da cuenta… Se está bien al sol, pero es intermitente con las nubes, me reclino un poco y cierro los ojos, disfruto de este sol, entre nube y nube en silencio. Tomás recoge las cosas mientras yo me quedo. Tarda un rato en salir, para cuando sale ya me acomode a disfrutar del momento. Sigo en silencio, realmente no me apetece hablar de nada con el.

Cuando se nubla del todo me entro. Los niños duermen así que no tengo muy claro que hacer, no me apetece hoy nada pintar y la bici esta en mi dormitorio donde Dani duerme aún, así que pienso en hacer los panecillos para las hamburguesas de esta noche y algo de pan, me queda poco.

La termomix me distrae bastante y le he cogido el tranquillo a los bollitos, hoy quiero hacerle a Rosario y Toñi.

Cuando me doy cuenta son casi las dos, Andrea y Dani ya se habían levantado, pero Alex aun está en coma, es tan raro en el despertarse a estas horas….

Preparamos un aperitivo y me siento a llamar a Sónia, ella está liada en la cocina con la comida, pero hablamos un rato, Javier parece su sombra detrás y delante de ella, Daniel tiene una guitarra azul muy chula, supongo que se la habrá comprado su tío, me dice que el le va a enseñar y Jorge está viendo la tele con Jose Carlos. Tengo tantas ganas de estar con ellos…

Después de comer me quedo dormida en el sillón, hoy estaba cansada. Los niños están conmigo, Alex también se quedó dormido a mi lado, ellos están con los móviles, así que busco algo que ver en la tele. Pongo una peli y los niños se ponen también a verla y Alex se despierta, son las 18.30 y se escucha llover fuera, nos tapamos con la manta y continuamos viendo la peli.

Salgo un rato a escribir al balcón, se esta nublando mucho y va a caer fijo, me pilla fuera la hora de aplaudir, así que cuando salen los vecinos yo ya estoy fuera.

Después de aplaudir Toñi y yo nos quedamos un rato observando las nubes, los relámpagos, el movimiento de estas es digno de ver, bonito paisaje , los niños tienen hambre así que me reclaman y la mágia del momento se pierde… y me entro hacer la cena.

Cenamos y cada uno desaparece para su dormitorio, así que me entro a mi dormitorio y llamo a mi madre. Me apetece hablar con ella un rato. Luego pongo las noticias un rato y me quedo ya en la cama tapada, escucho llover fuerte, me quedo dormida al rato.

Hoy me quedo con el espectáculo que la madre naturaleza nos dió con la tormenta…

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Día 36 #YoMeQuedoEnCasa

18 de Abril 2020

7.17 am, escucho a Tomas salir de casa y me despierto, hoy me voy a levantar, quiero comenzar a pintar el salón, me he venido arriba yo sola. pongo a calentar le leche mientras voy al baño. Nadie me acompaña, es demasiado temprano para despertarse.

Mientras tomo a Marita reviso la prensa en el móvil, nos vamos a quedar 15 dias mas en casa, esto se veía venir. En realidad, tampoco me siento tan mal en casa. Ya no tengo estrés del trabajo y aunque no paro, porque siempre me busco que hacer para mantenerme entretenida, me encuentro bien.

Agrupo los muebles del salón al centro intentando no hacer nada de ruido, hoy la calle esta muy silenciosa. Coloco los plásticos y me pongo a colocar cinta. Mientras lo hago pienso que llevo días whatsapeando con Juanje y que las conversaciones ya son diferentes. También pienso que Javier no me ha cogido el teléfono en dos ocasiones, me gustaría saber de el, pero supongo que estará en el momento de duelo por su padre y no le apetecerá compartirlo conmigo. Tengo ganas de hablar con Sonia un rato, me gustaría comentarle algunas de las cosas que estoy sintiendo, pero no encuentro el espacio para que las dos estemos desocupadas, es algo contradictorio, ahora que tenemos mas tiempo que nunca, no lo tenemos para compartir…

Salgo a pasear a Dino, a la vuelta ya pintare. Antes paso a recoger unos pies de bici que me pidió Bego para ejercitar algo sus músculos, decía que se estaba quedando atrofiada. Cargo con ellos hasta su casa, la verdad es que pesan un poco.Ayer cuando me llamo para que se los recogiera, no me sentó muy bien, que me dijera de volver a salir de casa para llevárselos y hoy que se los traigo no recibo ni un siquiera gracias, ella sabrá. Me hubiese encantado escucharlo, pero…me mojo las ganas en el café cuando vuelva a casa.

Cuando llego a casa, desayuno sola, los niños aún duermen.

Cuando me pongo a pintar pienso en lo grande que es mi salón, parece que no vaya a terminar nunca y eso que dos paredes no he sacado muebles.

Llega Tomas cuando voy a empezar la segunda vuelta. Dani se despierta y el quiere ayudar. se pone a recortar las partes de bajo mientras yo tiendo la ropa. Cuando salgo Tomas se ha puesto con el. Le pregunto si le molesta, el me contesta que un poco, le digo que lo deje, que yo puedo terminar.

A la hora de comer, con todo terminado y limpio, veo a Tomás mal, le duele mucho. Pienso que ya se lo había dicho pero nada… La gente se tiene que estrellar.

Tiene un momento de bajón delante de todos, conecto con el pasado, me duele verlo así, pero…

Me siento cariñosa y comprensiva con el, los niños están atentos y callados, para ellos esto es nuevo, le pido coma algo, se medique y se acueste a descansar. Daniel le prepara la cama con la manta electrica, Alex me mira como preguntando que pasa con su mirada y Andrea …a ella se le ha caído algo… El dice que quiere ayudar pero no puede, yo le contesto que no se preocupe. Y me preocupo…mirando al rededor lo veo todo claro y me duele, me duele mucho haberme dado cuenta y estar dudando de el.

¿Por que conecto tanto con el pasado? No consigo cerrarlo, no puedo. ¿Como puede ser todo y no ser nada? Recuerdo las palabras de la psicóloga… me hacen eco…mucho eco. Me siento mas atada que nunca y eso pesa, pesa mucho…

Los niños se sientan conmigo a ver la tele, Alex me acaricia y me dice que todo pasará, Dani me pide que sonría y Andrea solo observa. Intento no pensar y comento con ellos la película, así ellos se relajan.

Son momentos en los que uno necesita estar solo y romper, pero con esta compañía, lo mejor es disfrutar el momento de estar con ellos. Se hacen mayores y saben mas de lo que dicen y están muy atentos, aveces es difícil disimular.

Tomas no se levanta casi hasta la hora de aplaudir y nosotros no nos hemos movido del sofá.

Salimos a aplaudir y decidimos tomarnos algo con los vecinos en el balcón, me prepara un gintonic y el otra copa de vino. Estoy…pero no estoy… Suena el whatsapp y es Toñi, que me pregunta que pasa, la tengo al lado de mi en el balcón y me nota extraña, le pongo un mal día con una carita de guiño. Ella me manda un beso por el balcón a lo que yo le respondo con otro.

Hoy preparamos unas tostadas para cenar y de vuelta nuevamente al sofá. Alex con los amigos juega a la play en el zulo, Daniel y Andrea ven la misma serie pero cada uno en su movil, Tomas busca una peli, asi que mejor me voy a la cama. No tengo hoy ganas de mas.

Hoy me quedo con lo que siento, con lo que aprieta…

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Día 32 #YoMeQuedoEnCasa

14 de Abril 2020

8.10 am, me siento cansada, intento aguantar un rato mas en la cama, pero las obras de la calle ya no me dejan dormir, así que me levanto. Noto como bajan Gubi y Canela de la cama, también como se levanta Issis delos pies de la cama, hoy un completo. Todos juntos vamos a la cocina, pongo a calentar la leche. El paseillo de todos al baño, me sacan una sonrisa, es increíble… Mi cara es un poema…he dormido muy poco, aun así me lavo la cara y hago la coleta.

Hoy me tomo rápido el café, tengo que ir al medico para mi medicación, no me deja la aplicación avisar al médico, me dice que no tengo médico asignado, supongo que el mío sigue de baja.

Voy a casa de Bego, me pesan las piernas, pienso si será por la regla y miro la aplicación, ya no llevo el control yo, pero aun me queda una semana, no se.

Hoy la noto fatal, puto confinamiento, respiro y subo, cruzo los dedos subiendo en el ascensor…lo que veo no me gusta, pregunto y me hace un gesto con la mano como que no quiere hablar, así que con las mismas cojo al perro y me bajo. Con mi hermana me tuve que enseñar a eso, ella realmente decide cuando quiere hablar, no hay más, para variar las lágrimas me pueden, es un querer y no poder. No hay más.

Cuando le dejo a Dino le pregunto si necesita algo, ella me dice que ha pedido cita telefónica con el médico y que luego me dirá si le cambian algo en la medicación. ¿Otro cambio en la medicación? Esto no es normal.

De camino a casa, pienso en escribirle a una amiga del cole, su marido trabaja en el centro de salud y quiero que me asesore para quedarme más tranquila. Así lo hago cuando llego a casa.

Necesito bajar a comprar, así que me equipo, como para ir a la puta guerra, me pone negra esto y mas aún la cola para entrar al super, es irreal, porque la gente lo vive, sino nadie lo creería. Otra vez cargada hasta las trancas, ¿como comemos tanto?

Casi llegando a casa me llama mi hermana, efectivamente, otro cambio de medicación, dejo las cosas en casa y voy a la farmacia, llegando me llama Iciar, hablo con ella y me explica, luego me vuelve a llamar para decirme algo mas. Al entrar a la farmacia, Raquel me mira, y exclama, no será otro cambio de medicación, a la vez que yo le afirmo sale su padre al escucharnos. No dan con la tecla y pasa el tiempo y todo sigue igual. Ella me explica que son de liberación rápida para bajo de la lengua, estas cosas se me van, pero presto bastante atención para poderle explicar después a Bego.

Esta de muy mala leche y lo paga conmigo, es difícil de digerir, siempre lo pienso, respiro profundo y aguanto, mientras mi cabeza piensa que si fuese otra, la mandaba de paseo…

Llego a casa y me ducho, necesito descargar, para que no les salpique a los de casa. Los niños se han puesto con Tomás hacer un circuito de gimnasia, así que me sumo a ellos, me cuesta hacer algunos ejercicios, pero me esfuerzo, nos hemos propuesto hacerlo todos los días y no voy a pinchar el segundo.

Me escribe Iciar y me quedo tranquila e intranquila, mitad y mitad…

Comemos, hoy sin historias, ya hice el complemento adecuado para no montarla con Alex y el pulpo, pechuga a la plancha y a correr. Paso de conflictos.

Después de comer conseguimos terminar la serie, que por cierto nos deja con la cara partida…

Preparo molletes para la cena de hoy y le paso a Lucía, que le encantan. Se le pone una cara de felicidad cuando se los lanzo. Le encanta notarlos aun calientes y los huele mmmmmmm, yo hago lo mismo jajajajaaja

Hoy le corto el pelo a Andrea, ha quedado muy bien, para ser la primera vez, muy rectito y algo desfilado por delante.

En la hora de los aplausos ya salgo preparada con mi peluca, para ir a la par de Jorge, siempre que sale mira a ver si estoy y se ríe al verme. Que sonrisa más bonita tiene el rubio. He pensado en hacerme algo de súper héroe, para ya ir conjuntados. A ver si mañana puedo improvisar algo.

En la cena nos reímos mucho, hoy Alex está que se sale y es muy tremendo.

Me caliento una infusión y la tomo ya en mi cuarto, quiero ver un programa del covid 19. Al rato entra Andrea y se tumba conmigo, luego Dani y al poco, Alex, ya los tengo a los tres… Están un rato y conforme aparecen desaparecen, esto es así…

Sobre la una Alex vuelve a venir y se queda un rato conmigo, me encanta que este conmigo a solas, es tan diferente… me acaricia el brazo mientras yo le toco la cabeza, le propongo retocar el peinado, a lo que contesta con un rotundo NO. Era de esperar jajajajaja.

Me quedo durmiendo junto a el, cuando me despierto el ya no está.

Hoy me quedo …con que no estoy…

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Día 31 #YoMeQuedoEnCasa

13 de Abril 2020

8.41 am, abro los ojos de golpe, supongo que estaba soñando, pero no recuerdo en que. Pongo a calentar la leche mientras voy al baño. Hoy estoy mas que acompañada y eso me saca una gran sonrisa, es estúpido el momento, los tres esperan a que termine de hacer pis, me lave la cara y me peine. Hoy pienso en hacer deporte.

Tomo el café tranquila escuchando música, Tomás va hoy a sacar a los perros. Dejo al aire un rato los pensamiento, me siento algo extraña. Uff me siento tan cansada…

Me pongo a organizar mi vestidor, da miedo, cuantas cosas, organizo los cajones, las lejas y los altillos, no tengo muy claro si deshacerme de la ropa ahora o esperar un poco a ver podemos salimos de esto. Cuando me doy cuenta es el medio día.

Salimos a tomarnos el aperitivo con los vecinos y a reírnos un rato, hoy lo necesito, me noto apagada, muy apagada…

Después de comer me tomo un paracetamol y me tumbo un rato, no tiro de mi. Veo una peli en la habitación. Empiezo sola y terminan los tres niños conmigo, soy como un himán. Pero me suben un poco el animo al estar allí los cuatro.

Ya los aplausos, hoy no me quedo después, no me encuentro bien, necesito descansar. Saco un libro y leo un rato, aunque no estoy centrada en lo que leo. Me doy un baño, me pesa mucho el cuerpo, es como si me fuese a resfriar, supongo que voy muchos días algo fresca en casa.

Tomo una tostada y una infusión para cenar y me vuelvo a la cama, mañana será otro día.

Veo una película y otra y una más…no me lo puedo creer. Para querer dormir se me hacen las tres…

Hoy me quedo con esa imagen de mis mascotas acompañándome en el baño, por su incondicionalidad…

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Día 20 #YoMeQuedoEnCasa

2 de Abril 2020

7.32 am me despierto bruscamente, debe haber pasado un camión por encima de las chapas que hay en la calle de la obra que se quedo a medias, hacen mucho ruido si se pasa rápido. Me duele la cabeza y me noto algo resfriada…

Voy a la cocina, los tres van detrás de mi, Canela ya tiene habilidad para pasar entre mis piernas a mi paso, pero un día nos vamos a meter un piño…ya verás. Caliento la leche mientras reviso la comida de los gatos y pongo comida a Issis, están muy pesaditos. Consigo ir sola al baño, todos comen ahora. Puedo revisar las redes sociales… Llevo 3 días sin ver noticias y quiero saber que dice el Twiter. Mas de lo mismo. Cojo el bote de Marieta, y lo mezclo con la leche, me doy algo de tiempo para tomar el café y leer las noticias.

Voy a la ducha y también me recreo en ella, es una pasada ponerte el exfoliante, jabón, champú, mascarilla…guauuuu!!!! Salgo con un completo, también pienso secarme el pelo y las planchas….

Voy a casa de Bego y saco a Dino… Noto a Bego muy rara, así que al subir a Dino subo con el, para verla, que esté sola me preocupa bastante y los mensajes de whatsapp eran de queja. Hoy me siento muy rara, pero es que no puedo hacer nada mas.

Escribo a Javier, las cosas con su padre están delicadas. Mierda sus palabras me golpean y duelen, su padre murió anoche…me bloqueo, conecto con el pasado, con el dolor…no puedo, me ahogo. Si a veces es difícil poder dar algo de cariño en estos momentos…a 500 km no te quiero ni decir. Ha perdido a sus padres en menos de 1 año. A el no le apetece está demasiado aturdido, me dice de hablar mas tarde, quiere ducharse y despejarse.

Ya no se me va de la cabeza, ¿Como me puede afectar tanto? A veces recuerdo palabras de la psicóloga y técnicas para pasarlo. Es algo que parece que yo no he conseguido cerrar por mi forma de ser. Soy muy dura y no lo dejo salir, supongo que me acompañará toda la vida… Respiro y pienso en algo agradable, pero no lo consigo, solo tengo ganas de llegar a casa y estar con mis hijos, ellos son quienes me alívian.

Entre deberes y hacer las cosas de la casa paso mejor la mañana.

Cuando Tomas llega intento evitarlo, hoy no quiero añadir nada mas.

Ya en el balcón, me pregunta que pasa. Me había salido a escuchar un rato música antes de comer. Y me pongo a llorar…necesito explotar y que nadie me pregunte…

Por la tarde me distraigo pintando piedras, me relaja mucho y necesito estar sola. Los niños también lo han notado e intentan dejarme espacio. Las idas y venidas de los tres me reconfortan, cada uno viene en su tónica, Alex me besa, Dani me abraza y Andrea me acaricia…los tres hacen el complemento perfecto. Los amo…los amo pa revéntar!!!

Después de los aplausos me quedo un rato hablando con Toñi y terminamos las dos en estado de explosión. Las cosas las vivimos con mucha intensidad y las dos somos de guardar. Nos viene bien hablar y sacar. Terminamos con unas copas de vino enrolladas en mantas y riendo. Al final hemos podido coseguirlo, somos buenas capricornianas, tengo un reflejo mio en ella.

Hoy me quedo con mis piedras y la paz que me dieron…

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Día 19 #YoMeQuedoEnCasa

1 de Abril 2020

7.41 am otra vez el dolor de cabeza…menuda racha, tengo ganas de que llegue el buen tiempo, para que mejoren. No hay ningún gato en mi cama, que raro… Voy a la cocina y pongo la leche a calentar. Me dirijo al baño y aparecen todos a la vez por el pasillo. Muy acompañada en mi primer pipi… Me lavo la cara, hoy tengo cara de muy cansada. Recojo el pelo bien, parezco una loca con esas greñas.

Saco a Marita y lo remuevo con la leche de avena. Pongo las noticias, me siento en el salón mientras me tomo el café. Muchos casos y nada claro. Pienso que aun no tengo noticias del trabajo, mientras comentan lo de los ertes en la tele.

Leo el whatsapp, Juanje me recuerda que mañana es el día del autismo, esta muy atento últimamente. Le doy los buenos días a Javier, no esta en sus mejores momentos, me pongo en su puesto y me emociono. Hay mil whatsapps de Vietnamita y Soleres, no paran ni un momento.

Hoy saco a Issis, tiene ganas de juego, juego un poquillo con ella y la cuerda. La dejo en casa y despierto a los niños, preparo el desayuno y les digo que voy a ir al mecado cuando saque a Dino.

Mi hermana esta muy rara por el interfono, así que subo, colega que flaca está y esos pelos. Le digo que entre a la ducha y salga un rato a la terraza, hoy saldrá el sol. Necesita calle y sol.

Doy dos vueltas para poder aparcar en el mercado y el banco.Veo una cola horrible para entrar en el banco. Creo que lo dejaré para otro día. Me gusta tanto entrar al mercado, hoy no está Tomas, me atiende su hijo. Pido primero todo lo de mi madre y luego lo mio. Me pasa el teléfono de su padre, para pedir lo que necesite para el próximo día, así no tendré que esperar, puedo dejar el coche en la zona reservada para recoger pedidos y así no busco aparcamiento. Es una idea buenísima. llega su padre y nos saludamos desde lejos, me pregunta por los niños, se acuerda mucho de ellos. Cuando vivía en el centro, ellos bajaban a por el almuerzo solos todos los días. Me pregunta si Daniel sigue tan selectivo y le contesto que igual o mas aún. Se habrá agudizado con el paso de los años. Guardo buenos recuerdos de vivir en el centro, de la cercanía de los vecinos, de los trabajadores del mercado, cafeterías y el súper… de ver disfrutar a mis hijos en el centro y de verme disfrutar yo en aquella época. Todo muy intenso, todo muy bonito…

Me encantaba quedar con la Tribu los domingos en De Bassus, tomarte la cerveza en la terraza mientras los niños jugaban con los amigos en la plaza de las flores, al salir de la misa de las comuniones. Poder bajar a cualquier hora y sentirte bien por ese murmullo de la ciudad. Las campanas de la basílica de Santa María y de Calendura, sentir las palmeras mas cerca que nunca, correr por nuestro pulmón… Siempre he dicho que si pudiese volvería a vivir en el centro. Retomaría una vida nueva desde allí, donde fui tan feliz.

Al llegar a casa recojo la compra y ultimo unas cuantas tareas de los niños. Me lleno una copa de vino y cojo el libro y los auriculares. Ha salido un poco el sol y me apetece estar en el balcón. Los niños salen cuando terminan sus tareas, en cierto modo les obligo que salgan a que les de un poco el sol. Cada día están mas pajizos. Alex me abraza. A pesar de ser muy individual de vez en cuando tiene esos detalles. Es todo un hombre, ese pequeño que tanto me hizo llorar cuando nació y nadie apostaba por el. Se le veía tan pequeño y endeble dentro de la UCI. Ese niño que siempre fue por detrás en el desarrollo con todos sus compañeros. Y hoy es un tiarrón, ya mas alto que nosotros y con ese cuerpo. Da tanto gusto cuando te coge y te achucha…

La tarde se mueve entre series, juegos y una manualidad que hemos preparado para poner en el balcón por el día del autismo.

Después de los aplausos me conecto a mi clase de taichi. Me deja como una balsa, creo que influye mucho la voz del maestro, he probado en otros sitios y nada me deja como el. Es una voz bonita y penetrante, consigue fundirse entre los movimientos y la música, llevándome a mi al mismo estado. Agradezco tanto a Marga que me llevase allí. Me viene muy bien, es mi momento de escape total.

La cena va con risas, ya que Daniel entró un par de veces a la habitación y me vió hacer taichi. El comenta que algo tan lento es capaz de hacerle sudar tanto a el. En realidad es que no solo hago taichi, también chikung y eso si lo haces bien ejercita todos los músculos y consigues llegar a sudar de tanta repetición. Daniel dice que le cansa mucho y que no es para el. Andrea quiere aprender y la invito a la próxima sesión.

Después de recogerlo todo, me entro a mi dormitorio, me apetece leer un rato.

Hoy me quedo con las sensaciones que me provoca la sesión de taichi…

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Día 17 #YoMeQuedoEnCasa

30 de Marzo2020

7.37 am no me quiero levantar, me vuelvo a tapar y me giro. Duermo una hora mas, pero ya me tengo que poner en pié, tengo que ir al médico de Bego. Caliento la leche, entro al baño y hoy no paro a mirar el móvil, ni a entretenerme con mis gatos, tengo prisa, noto como me voy subiendo llegando a estresarme. Moviendo a Marita, me doy cuenta que voy pasada de rosca, recuerdo lo de la foto para la enfermera, cojo el móvil y aun no la tengo… respiro, tomo consciencia de que esto así no puede ir. Entro al baño con la taza de café, me lavo la cara, recojo el pelo y me miro al espejo, hoy mi cara es un poema, aun así pongo rimel y brillo a mis labios. Vaqueros y jersey de lana , hoy hacia frío.

Bajo rápido al garaje y subo al coche, escribo a Bego para recordar le lo de la foto. Me abrocho el cinturón y arranco. Suena el móvil y veo en la pantalla que es Bego, fijo es la foto. No me encuentro a nadie por la calle, parece Elche en Agosto, en 10 minutos consigo llegar al centro de salud, encuentro aparcamiento cerca, coloco guantes, mascarilla y salgo del coche, me falta la respiración… En la entrada del centro de salud me para el guardia de seguridad, me señala el gel, lo vuelvo a poner y paso hasta una enfermera, le explico lo que necesito y ella muy amable me ayuda a localizar mi sala, me recuerda que tendré que volver allí para cargar las recetas antes de irme. Subo las escaleras, todo está marcado, separaciones de 1.5 metros, derecha una dirección, izquierda otra…menudo protocolo…

Llego a la enfermera y me siento, claro está guardo la separación de las butacas indicadas, miro a la izquierda y a la derecha, solo somos tres en una sala grande. La puerta de la consulta esta abierta, pero espero por si me llaman. Después de estar cerca de media hora, le pregunto a la señora de la derecha de que hora es y me dice que de las 11, no se por que ha venido tan pronto, me levanto y me acerco a la puerta. Pregunto a la enfermera y al decirle que soy la hermana de Begoña Alonso me dice que pase. Mas marcas en el suelo, donde me puedo colocar. Insiste en que me vuelva a poner gel y le pase un paño al móvil, tenemos que ver las fotos de la herida de Bego, las mira y me dice que aun le falta cura, que me dará lo que necesita, le pregunto por unos análisis y otra medicación. Decide llamarla, no tiene claras unas cosas y yo tampoco soy de mucha ayuda. Mientras habla con ella me doy cuenta que voy de mandá y no tengo ni puta idea de muchas de las cosas que le están pasando a mi hermana, realmente no tengo muy claro si es por falta de interés o por déficit de querer informar. Me molesto y me bufo yo sola. Atiendo a todo lo que me dice, varios análisis, varias citas, cambio de medicación, que coja cita telefónica para el 6 y el 9 de Abril, foto para el 6 y tubos para la orina. Me da mil gasas, cremas y apósitos, lo meto como puedo en todos mis bolsillos, no tenemos ninguna de las dos bolsas. Cuando consigo ponérmelo todo dentro la miro, ella se nota que sonríe a través de la mascarilla, se le achinan los ojos. pone su mano sobre mi hombro y me dice ¡Todo va a salir bien! No tengo muy claro si me lo dice por mi cara o por que… 45 minutos estuve dentro de la consulta y aun queda pasar por ventanilla. La enfermera me pregunta si lo he conseguido todo, yo afirmo con mi cabeza y le digo que necesito varias citas y cargar mas medicación. Ella le dice a su compañero el numero de la cartilla y le voy diciendo cosas. Para mi pienso, que pasada de cosas…. Aun siendo todo tan protocolario siento la cercanía de la enfermera, esto es muy vocacional y sin querer me emociono. Consigo llegar al coche sin que caiga nada de todo lo que llevo en las manos, botes y papeles.

Voy a la farmacia, me preparan todo, dos bolsas llenas de medicación mas todo lo que llevo por dentro de los bolsillos del chaleco y de lo que descargue de mis vaqueros. Mi gesto cambia, no puedo evitar llorar, sentada en el coche pienso en ella, que vida mas injusta y que ejemplo a seguir como luchadora. De camino a casa de ella, bajo la ventana, necesito aire. Se me pasan tantas cosas por la cabeza…respiro profundo. Tengo que llegar entera. Toco su timbre y subo en el ascensor. Sin acercarme a ella descargo las bolsas y le digo todo. La veo delgada y pálida. Le sonrío y ella nota mis ojos llenarse de lágrimas, nunca hemos sido la alegría de la huerta juntas, pero la quiero con locura. Ella me dice que esta bien, lo único que le explota la cabeza, cojo a Dino y me bajo, ya en el ascensor reviento, es una mezcla de rabia y pena, pena por mi, por no saber que poder hacer…

Mi resto de día ya va de capa caída, no consigo quitarme la de la cabeza y mas en casa cada vez que me cruzo con Andréa.

Llueve, el día esta gris y triste, elijo leer y escuchar música.

Ya por la tarde me uno a la clase de Taichi, me hace bien, aunque me noto tan triste…

Hoy me quedo con mi cabeza hecha un lío de sentimientos encontrados…

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Día 16 #YoMeQuedoEnCasa

29 de Marzo 2020

6.32 am es domingo Fani… date la vuelta y duerme un poco más… cuando vuelvo abrir los ojos son las 9.32. ¡Bien! Voy a la cocina y escucho como Gubi y Canela bajan de la cama y mueven las patitas, el clic clac en el parquet me hace sonreír. Ahora escucho e Issis bajar del sofá y su ruido en el silencio la delata. No nos gusta que duerma en el, pero ella se sube cuando todos duermen y da un bote cuando nos escucha levantarnos. Pongo a calentar la leche y voy al baño. Hoy entran todos conmigo. Ya sentada, me dedico a acariciarlos, a los tres, es cómico, pero a la vez notas cariño y es una buena sensación.

Lavo mi cara, recojo bien el pelo y me observo. El tiempo corre en mi cuerpo y aunque tengo cara de recién levantada no me disgusta lo que veo. Pongo crema dedicandole un poco mas de tiempo, ese que de normal nunca tengo. Masajear la cara con esa crema que me trajo Marga, me hace sentir mas fresca. Me peso y sonrío.

Remuevo a Marieta y reviso los whatsapps y mail. Unos pocos más que de constumbre, ayer la gente tenía ganas de hablar…

Cojo ropa del armario, elijo unos vaqueros y un jersey azul, así lo combinaré con esas bambas a rayas que Daniel me regaló, que tanto me gustan. Me cambio pongo colonia, esa de Johonson que huele tan fresquita. Me miro en el espejo, abro el armario y cojo una barra de labios, esa tan cremosa que me da un tono rosado que tanto me gusta. Miro por delante, miro por detrás, no se por que me miro tanto, solo voy a sacar a Dino y me vuelvo a reír sola saliendo por el pasillo. Se abre la puerta del cuarto de Tomas y sale el medio zombi, me mira y pregunta si ya me voy, afirmo y le digo que yo bajaré a Issis así no se cambia. Creía que ya estaba el haciendo sus cosas, pero aún seguía en casa.

Sacar a Issis es muy diferente que llevar a Dino, ella es dócil y la puedo soltar sin que se separe de mi lado, es muy obediente. Tenemos una perra muy buena. Juego un poco con ella y su cuerda, tiene ganas de marcha, veo pasar una patrulla y se me cortan las ganas de seguir, ellos saludan con la mano. Es un gesto que me gusta mucho, pues es mas humano, aunque sean la ley, son capaces de sacar ese lado tan humilde que es un simple saludo, ya que tampoco se cruzaran con tanta gente. Yo también suelo dar los buenos días si me cruzo con alguien, es como más familiar, la gente suele contestar y sonreír. Que bastante falta nos hace.

Dejo a Issis en casa y voy a por el fiera, enchufo la música para el camino. No me cruzo con nadie. Increíble pero cierto. La voz de mi hermana es de recién levantada, le pregunto si necesita algo, ella dice que no y que me manda la cartilla del médico, mañana tengo que subir a la enfermera a que vea esa herida que no consigue curar. Se abre el ascensor y sale mi pequeño torito, es revolucionario, como mi hermana, nervioso y energético. Respeta la verja del miedo que le da, pero una vez la abro, sale como los cohetes arrastrando la correa con el porta bolsas, saltando y saludándome para que lo toque. Mientras yo coloco la verja contra la pared el recorre el pasillo hasta la puerta haciendo mucho ruido, es muy escandaloso.

Tira de la cuerda …. yo no se este perro , la educación la tiene en las almohadillas de las patas. Tiro de el y fijo la cuerda. He decidido llevarlo todos los días al contenedor, a ver si hablándole pierde ese miedo tremendo que le tiene y así cuando lo baje Bego este más relajado al tirar la basura. Supongo que desde esa altura…todo es muy grande y temeroso. Apenas supera los 20 centímetros y no pesará mucho más de 2 kilos, mis gatos son mas grandes que el. Salir con el es una batalla de tirones. Cruzo al terreno sin edificar que hay enfrente, a ver si por allí va mas tranquilo que por la acera. Le dejo correr la cinta y aun así tira. Pequeño, pero capullo… Lo tengo un rato por allí haciendo sus cosas perrunas y volvemos a casa. Lo coloco en el ascensor y me despido de ellos, mañana más y mejor. Le recuerdo a mi hermana que me mande las fotos para la enfermera temprano, quiero ir a primera hora al centro de salud.

De camino a casa, paso por el Hiperber y cojo vino y Martini, algo de aperitivo y algunas tonterías, al final 30 euros, siempre me pasa lo mismo.

La casa está en silencio, los niños duermen y Tomas esta en el balcón fumando y viendo el movil. Le digo que voy a tomar tostadas, el tambien quiere, entramos y las preparamos juntos, en realidad, el lo prepara y yo ordeno la compra, pero no hablamos. Tan solo me cuestiona por las botellas de Martini cuando me ve colocarlas en la nevera de vinos, como si es que es fiesta hoy que compras eso…

Ya no se si son todos los días fiesta o es que necesito que por lo menos sean fiesta para mi…lo miro y le contesto que a el le gusta el rosso y a mi el blanco. Fin de la conversación.

El desayuno es en silencio, apenas comentamos alguno de los videos que se ponen en los grupos. Se está bien en el balcón el sol ya tiene fuerza.

A penas podemos hacer nada en casa, los niños aun duermen,Tomas opta por la tele y yo por libro y música en el balcón.

Momento de paz…disfruto mucho con estos momentos. Solo leo.

Los niños se despiertan a la hora del aperitivo, hoy vamos libres, pican algo, ya casi es hora de comer. He visto a Jose y me ha dicho que Mayte se ha roto un dedo del pie. Que mala pata, va a por medicinas y me pregunta si tengo andador. Muletas si, pero andador, no. Luego hablare con ella a ver que tal. Aunque Jose ya me ha puesto al día.

También pasa Chema y me chilla dieciéndome que no me queme, si no llega a chillarme no o veo, estoy sumida en mi lectura y reconozco que desconecto y me vuelvo antisocial. Hoy se está genial en el balcón con el sol, me puse tirantes, no puedo con las marcas, es una tontería mía.

Mi madre hizo costra, que estaba buenísima, la tía tiene unas anos para la cocina…

La tarde pasa con series, palomitas y manta. Los niños estan hoy propios para eso, bueno Dani y Andrea. Alex está en el zulo, como yo le digo, se mete patatas rufles, galletas dinosaurio y zumos del mercadona, es todo lo que necesita para pasar una tarde de play con los amigos, parece que esté con otros 10 mas del jaleo que tiene el solo. Así pasa la tarde.

Hora del aplauso, todos al balcón. Es momento de interactuar con los vecinos, aunque yo suelo tener mas momentos con Toñi, pero es momento de familias. Hablamos con los del 4º,5º y 6º también, todos juntos. Comentamos que tal el día y esas cosas. Tengo vecinos buenos del bloque de al lado, algunos los conocía ya y otros los estoy conociendo.

La cena es mas extraoficial, llevan toda la tarde haciendo viajes a la nevera y al armario. Hoy no pasa nada. Mañana volvemos a las rutinas.

Me acuesto para leer un rato, tengo mono de libro, otro que me engancha.

Hoy me quedo con el rato de sol, libro y Martini. Momentos de desconexión.

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Día 15#YoMeQuedoEnCasa

28 de Marzo2020

7.37 am mi cabeza da vueltas, es del vino de anoche, me suena a resaca… Sola al baño, así que reviso los últimos whatsapps sin contestar.

Pongo a calentar la leche y me quedo frente al microondas hasta que el tiempo se consume, la mente esta en blanco, abro el bote de Marita, saco una cuchara, la cargoy disuelvo en la leche, muevo…muevo…y vuelvo a mover…

Busco el emicraneal, necesito la cabeza despejada. Lo meto en la boca y tomo un sorbo de café…mmmm…mira que me gusta. El Whatsapp está ya bastante activo, son mis tias, ya están con el café. Hacemos una vídeo conferencia con Viertnan, veo a mi primo tras la pantalla, se ha dejado bigote, pero guapo y algo delgado para mi gusto, pero guapo. Estaba trabajando desde casa, ellos también tienen confinamiento y lo hace desde allí. Reímos un rato, nos dice que España desde fuera se ve caótica, que se fué de las manos, pero que a nosotras se nos ve bien. Nos enseña sus ultimas creaciones, el colega tiene buenas manos, el otro impregnado de esa cultura malagueña que tanto nos gusta. Ha hecho una barca para espetar de un barril. Chula, chula. Ha pedido la arena y dice que aprenderá a espetar. En la próxima fiesta a parte de paella habrá espeto. Van aflipar los vietnamitas, como nosotros lo hacemos con ellos. Hugo se despierta y nos saluda, ese niño…que feliz vive…me recuerda un poco a nosotros cuando eramos medio salvajes…así se deberían de criar todos, descalzos, jugando todo el día…ya tendrán tiempo de obligaciones. Nos despedimos de él, entre tristes por hacerlo y felices por haber hablado con el…cuantos km de por en medio, pero ami primo se le ve bien. El sabrá lo que lleva por dentro, pero lo lleva.

Me despido también de mis tías, tengo que ir ala farmacia y a comprar unas cosas para Bego. La aviso de que casi estoy para que me prepare a Dino. Me abre la puerta y alli aparece el, con el chuvasquero y moviendo el rabo. Quito la verja y salta de alegría, está muy loco. Dejo en el ascensor la bolsa con comida y las cosas que necesitaba. El paseo como siempre, hasta la olivera y volver, aunque cruzo a la otra acera para que sea algo diferente, tanta monotonía me aburre y consume. Lo dejo en el ascensor y se despide moviendo el rabo.

Llamo a Tati por si veo a la niña, pero comunica, otro día será…

Le toco a mi madre el interfono y le subo las medicinas en el ascensor, que por cierto es una bolsa llena. Yo no se tanta medicación, a mi madre se le ve sana. Pero la fibromialgia va por dentro…y todas las medicinas son para eso. Ya firmaba yo por estar como ella a su edad.

Sale el sol, subo a casa, despierto a los niños y les digo de desayunar en el balcón para que les de el sol, todos necesitamos la vitamina D. Pasamos un ratito bueno entre sus cosas y las tonterías de los 4.

Hoy es sábado y cambiamos los deberes por un rato de lectura, sin rechistar lo hacen, Daniel sale al balcón, yo tambien leo allí, cada uno en un sillón.

Hora de la cerveza, ellos,mis amigos con los que se ser yo y disfrutar cada momento que paso con ellos. Charlamos un rato sobre como fue la semana mientras disfrutamos de punta a punta del momento. Muero por estar cerca de ellos, hasta echo de menos sus tonterías y ese gesto que se ha hecho tan nuestro.

Otro sábado loco con la comida, menudo desorden los fines de semana, pero bueno, no me viene de largo, ya me ocurría de normal. Pensaba que igual lo conseguíamos corregir, pero va a ser que no, ya va con nosotros.

Tarde de pelis y juegos de mesa…

Las 20 horas, mogollón de gente en los balcones, así da gusto. La vecina del otro lado del colegio me vuelve hacer el gesto de fuertes, me encanta cuando lo hace, se ve una mujer mayor y nos aplaude cada vez que ponemos música, nos mandamos fuerza, besos y corazones, tienen correa.

Conseguimos terminar la serie de «La casa de papel», el próximo viernes comienza la cuarta temporada y queríamos estar al día.

Me quedo con Vietnam, con verlos, me hacen sentir bien aun estando lejos…