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Día 47 #YoMeQuedoEnCasa

28 de Abril 2020

9.05 am esta bien la cosa , me despierto sin mas, la luz ya entra por la ventana y el cuerpo me pide levantarme y moverme. Voy al baño y Canela hace sus juegos en mis piernas, tropezamos y me rio, era de esperar, tentábamos la suerte. Caliento el agua mientras reviso los whatsapps, diluyo a Marita, me encanta el sabor que tiene, ya he dejado de tomar el café de cafetera y de ponerle leche, lo noto bien rico.

Tengo muchos whatsapps y realmente no me apetece ni leerlos, posteo en la pagina de Marita y reviso mi Facebook, me encanta ver los recuerdos, a veces me sorprendo de las cosas que ponía años atrás incluso de los cambios en los niños.

Daniel se ha levantado muy doblado hoy, ni siquiera de aguante el mismo, será un día duro… Andrea se ha enseñado a pasar de su cara cuando amanece así… nos miramos y dejamos caer un gesto de no tiene remedio. Me gusta tener esa complicidad con ella, la verdad es que me encanta tenerla en casa siempre.Como una mas y que ella se sienta así…

Todos estudiamos hasta las 14 horas que llega Tomas y comemos juntos.

Las tardes son mas amenas ahora, ya hemos creado un espacio para entrenar y no nos lo saltamos nunca, seguidamente el aplauso y la charraeta con los vecinos, esa que sienta tan bien y te hace desconectar por un momento del malestar que a veces crea el estar dentro de casa.

Hoy me quedo con la complicidad que tengo con la niña, día tras día de vuelve a reforzar y compartimos espacio solo para las chicas…

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Día 28 #YoMeQuedoEnCasa

10 de Abril del 2020

9.02 am, no se escucha nada y dan ganas de darse la vuelta y seguir durmiendo, pero no quiero ir muy tarde a sacar a Dino, así que me levanto. Voy al baño y hoy me acompañan todos. Me lavo la cara y hago la coleta.

Pienso en no hacer meditación ahora y lo dejo para más tarde. Pongo la leche a calentar, cojo el móvil y reviso los whatsapps y emails. Remevo a Marita y me salgo al balcón a tomármelo, me dejo llevar un poco por el silencio de la calle, hace algo de fresco, miro mis pies descalzos y me lo reafirmo, si llevase calcetines…

Hoy no hay que despertar a los niños, así que me pongo ropa de deporte y voy a casa de Bego, Baja Dino moviendo su rabo negro, tan loco como siempre, pasea agotándose entre tanto tirón. Al dejarlo hablo un poco con Bego, hoy la veo mas entera, tengo ganas de verla bien maquillada y arreglada, me encanta verla sonreír, tiene esos dientes perfectos después de tantos años de aparato y ese hoyuelo tan peculiar que se nos hace cuando reímos. Espero que sea bien pronto y que esta medicación sea ya la definitiva.

Llego a casa y todos duermen, me hago un café y una tostada, salgo al balcón a disfrutar de los rayos del sol. No hay apenas gente por la calle, hoy saldrán mas tarde a pasear a los perros, es festivo. Andrea aparece con esa cara de sueño que tienen últimamente todos y sonríe al darme los buenos días, le preparo lo suyo y nos ponemos las dos a hablar de los estudios y de un futuro, ya no tan lejano. No tiene muy claras aun las cosas de que ser en un futuro, pero hablamos de diferencias entre enfermeros y médicos, supongo que por ahí irán los tiros. Estamos fuera hasta que sale Daniel, ya son mas de las 12, pero tampoco pasa nada, tenemos todo el día para hacer las cosas, lo importante ya esta hecho.

Con Daniel es todo mas risueño, es salir el y ya estamos con sus tonterías, desde que salió ya nos dio el toque de que bien estábamos las chicas al solecito, se nota que lo lleva en la sangre, siempre digo que el lo parece mas que su hermano, aunque Alejandro si lo pillas con su punto se parece mucho a Alfonso el grande, en tonterías y gestos.

El desayuno de Dani ya es en la cocina, con ese pijama afelpado no se puede estar al sol. Lleva días ordenando los cajones de su habitación y hoy quiere hacer el vestidor. Salen bolsas y bolsas, para el contenedor, capacidad tenemos de guardar.

Tengo que despertar a Alex, hoy pasará directamente a la comida. Otra vez comemos pescado y lo amargamos. Pobrecillo, pero me cuesta mucho que coma pescado, incluso los moluscos que tan bien nos vienen para la talasemia y no hay tu tia de meterse a la boca un berberecho o mejillón… El ‘Marmitaco’ esta espectacular, que manos tiene mi madre.

La tarde pasa entre peli y serie, unas partidas de parchis y poco mas.

Toca aplaudir, hoy hay mucha gente, pero la ventana de esa vecina no se vuelve abrir, Toñi y yo nos miramos y respiramos profundo, ya tenemos ese grado de complicidad, en el que nos decimos mucho con la mirada, Lucía se da cuenta y le dice a su padre, no ha salido la vecina hoy tampoco. Se dió cuenta del gesto seguro, esta vecina es muy animada cuando ponemos música y habíamos hecho lazo, como con otros vecinos y nos apena no verla.

Jorge hoy es spiderman y hace llamadas de atención para que le diga. Tiene una sonrisa bonita nuestro rubio. Aplaude y saca la trompeta. Su madre nos explica que le encanta la música. Tomás con su pito, Paco con el suyo y Jorge con la trompeta nos amenizan los aplausos, todos reímos.

Nos quedamos un rato hablando hasta que la luz nos lo permite. Nos despedimos hasta mañana.

La cena es bastante divertida, hamburguesas y patatas, les encantan los panecillos que hago con la Termomix, ya veremos cuando todo vuelva a la de donde sacaré el tiempo para seguir haciéndolo. Ya veremos…

Me acuesto pensando en la vecina de la ventana cerrada, salia sola, y con los vecinos de al lado es que no sabemos comunicarnos, ella ns transmitía energía y fuerza con sus gestos.

Hoy me quedo con ella en mis pensamientos…

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Día 27 #YoMeQuedoEnCasa

9 de Abril 2020

8.37 am hoy me duele la cabeza, voy a tomarme algo, no quiero que vaya a mas. Los gatos me siguen hasta el baño y me acompañan todo el rato mientras estoy en el baño, Issis no viene. No se donde estará.

Coloco la esterilla y enchufo la meditación, que bien me sienta…que paz interna y que manera de reforzarme. Pienso que me gustaría ir a pasear a la playa, meter los pies en el agua y mas ahora que estará fría. Pasear por la playa es una de las cosas que mas me enriquece, sentarme y dejar mi vista perdida en ese mar infinito, escuchar como rompen las horas, como se refleja el sol en el…

Entro a la cocina, caliento la leche y mezclo a Marita, cojo el café y me voy al salón, antes de sentarme cojo mi gran caracola y la pongo junto a mi oído, me dejo llevar un rato por ese maravilloso sonido, recuerdo a mi cuñado y los momentos vividos junto a el, momentos de mi juventud, donde la locura era extrema, nuestras risas de aquellos días en la hora del aperitivo en el ‘cara malo’,las palabras de aquella tarde mientras escuchábamos a Manolo García en su coche…y momentos de familia, donde recuerdo de todo un poco, pero sobre todo siento dolor…tanto dolor por no tenerlo hoy con nosotros. Estuvimos tan unidos…y no supe verlo venir…Tantas charlas, tantas horas tumbados mirando a la inmensidad del cielo y tantos paseos por nuestra playa… Conectábamos tanto, había tanta complicidad y no supe verlo. Me apena, pero la enfermedad de Bego nos vino muy grande a todos y nos absorbió de tal manera que no veíamos las limitaciones del otro, a todos nos influyó y el no lo resistió. No veíamos esa salida en nuestras vidas, nunca lo pensé. Solo intentaba estar ahí cada vez que llamaba y se derrumbaba, cada vez que me necesitaba. Sus ultimas palabras, su ¡Cuña te quiero! y no lo vi…no estuve…y se fué…así sin más. Solo me reconforta un poco lo que me dejo, mi sobrina que la amo como si fuese mía y que me hace vibrar a diario, ese trocito se quedó aquí con nosotros.

Desconecto de mis pensamientos, entro me lavo la cara y despierto a los niños, la vida continua. Los beso conforme entro a despertarlos, da un gusto…sonrío…

Volvemos abrir ITACA mas deberes, esto no cesa, aunque sean vacaciones tienen tareas para hacer, organizamos el trabajo y ellos se ponen al lío, yo con las cosas de la casa.

Hoy vamos a comer mas tarde para esperar a Tomas, los niños preparan un aperitivo y nos lo tomamos juntos, me encanta compartir momentos así con ellos.

Comida y serie…estamos muy enganchados.

Por la tarde tengo que ir a por medicación para Bego y mi madre, aprovecho a darle el paseo a Issis. Escribo a Javier a ver que tal y decido llamar, su voz es normal y pronto empezamos a cachondearnos el uno del otro, un ratito de risas a todo el mundo le viene bien. Me regaña por unas cosas, tiene razón, pero no puedo remediarlo, ahora tengo que apechugar y realmente es lo que tengo que hacer y el lo sabe de sobra.

Nos despedimos, como siempre…el ese espejo que me hace ver la realidad que tan poco me gusta, pero también es alguien especial en mi vida, entro en mi vida y lo quiero en ella, aunque sea en la distancia.

Aplausos y quedada en el balcón junto a estos vecinos tan maravillosos que tengo, brindamos, bailamos, reímos hasta que no queda luz del día.

Mañana más y mejor.

Hoy me quedo con mi caracola llena de recuerdos…

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Día 18 #YoMeQuedoEnCasa

31 de Marzo 2020

8.05 am. escucho llover y tengo frío, no me apetece salir de la cama, miro el móvil, ayer pasé olímpicamente de el y quiero revisar, así que me meto en el correo, whatsapps y redes sociales. Descarto el whatsapp demasiadas conversaciones, me centro en los emails, hay uno del erte del trabajo, lo leo y contesto. A las 12 tenemos reunión online.

Hablo un rato con Juanje, hoy está mas abierto, lo noto mejor. También hablo con Javier para preguntar por su padre, la cosa está bastante fastidiada y Javier no se siente bien. Es todo tan irreal, que no pueda hablar con el, ni con los médicos….uff que suplicio.

Yo tengo que volver a ir a la farmacia a por mas medicamentos para Bego. Se los llevo y paseo a Dino, hoy la vuelta a la manzana, le pasa como a Issis, no se quiere mojar las patas. Apenas interactuo con el, la verdad es que es tan diferente a Issis…

Los deberes de los niños son una pasada, los ayudo en varias cosas, les resulta difícil trabajar online y subir las tareas a la plataforma, supongo que es falta de constumbre.

Sigo la clase de Termomix, pero hoy estoy como el tiempo, nublada… Tambien preparo pan y molletes. Ya nos gusta mas este que el otro. La mañana se me pasa volando, ya es la hora de comer. Nos reimos de las actividades de música y gimnasia, Alex no quiere hacer un vídeo bailando, prefiere suspender, la verdad es que me lo imagino …tipo palo, jajajaja Y Dani un vídeo tocando la flauta. Otro igual, el flautista de Hamelín… Pues lo mejor Andrea, tiene que bajarse una aplicación de gimnasia y conseguir hacer unas series… Dicen de cambiarse los papeles…tremendos mis chicos….

Después de comer voy hacer la compra, esta vez no hay cola y consigo casi todo lo que necesitamos, compro bastante, no quiero volver a comprar hasta dentro de 10 días. Pensé en comprar la fruta y la verdura en el mercado, mañana lo haré solo están por las mañanas, también necesito pasar al banco y lo tengo enfrente.

La tarde pasa organizando la nevera y despensa, Andrea colabora un montón. Mi niña, que lo es todo… Daniel nos ayuda intercalando mas distracciones que aportaciones, pero nos ameniza con sus chorradas…es muy niño a veces. Lo están haciendo genial los tres, ya llevamos 18 días y están al pié del cañón. Lo han entendido a la perfección y saben que despuntar y molestarnos solo hará un mal rollo en casa, así que su comportamiento es bueno.

Hacemos luego una clase de Inmanol, no estamos a la altura, pero lo intentamos y reímos. Parón para aplaudir y continuamos, Daniel se retira antes, va primero a la ducha para no hacer cola….¡¡que morro tiene!! Andrea y yo nos miramos y reimos haciendo las mil sentadillas que mandó, las abdominales me están matando, se escucha la puerta del baño y Andrea no duda en salir corriendo, mientras me dice que le toca a ella…. seré pava… Termino la clase y me toca la ducha, les digo que ellos preparan ahora la mesa mientras yo termino, los dos se mirán y chocan sus palmas. Tienen esa complicidad que solo les hace falta mirarse para ejecutar sin cruzar palabra.

Hoy me quedo con ellos, con su complicidad…