Sin categoría

Día 36 #YoMeQuedoEnCasa

18 de Abril 2020

7.17 am, escucho a Tomas salir de casa y me despierto, hoy me voy a levantar, quiero comenzar a pintar el salón, me he venido arriba yo sola. pongo a calentar le leche mientras voy al baño. Nadie me acompaña, es demasiado temprano para despertarse.

Mientras tomo a Marita reviso la prensa en el móvil, nos vamos a quedar 15 dias mas en casa, esto se veía venir. En realidad, tampoco me siento tan mal en casa. Ya no tengo estrés del trabajo y aunque no paro, porque siempre me busco que hacer para mantenerme entretenida, me encuentro bien.

Agrupo los muebles del salón al centro intentando no hacer nada de ruido, hoy la calle esta muy silenciosa. Coloco los plásticos y me pongo a colocar cinta. Mientras lo hago pienso que llevo días whatsapeando con Juanje y que las conversaciones ya son diferentes. También pienso que Javier no me ha cogido el teléfono en dos ocasiones, me gustaría saber de el, pero supongo que estará en el momento de duelo por su padre y no le apetecerá compartirlo conmigo. Tengo ganas de hablar con Sonia un rato, me gustaría comentarle algunas de las cosas que estoy sintiendo, pero no encuentro el espacio para que las dos estemos desocupadas, es algo contradictorio, ahora que tenemos mas tiempo que nunca, no lo tenemos para compartir…

Salgo a pasear a Dino, a la vuelta ya pintare. Antes paso a recoger unos pies de bici que me pidió Bego para ejercitar algo sus músculos, decía que se estaba quedando atrofiada. Cargo con ellos hasta su casa, la verdad es que pesan un poco.Ayer cuando me llamo para que se los recogiera, no me sentó muy bien, que me dijera de volver a salir de casa para llevárselos y hoy que se los traigo no recibo ni un siquiera gracias, ella sabrá. Me hubiese encantado escucharlo, pero…me mojo las ganas en el café cuando vuelva a casa.

Cuando llego a casa, desayuno sola, los niños aún duermen.

Cuando me pongo a pintar pienso en lo grande que es mi salón, parece que no vaya a terminar nunca y eso que dos paredes no he sacado muebles.

Llega Tomas cuando voy a empezar la segunda vuelta. Dani se despierta y el quiere ayudar. se pone a recortar las partes de bajo mientras yo tiendo la ropa. Cuando salgo Tomas se ha puesto con el. Le pregunto si le molesta, el me contesta que un poco, le digo que lo deje, que yo puedo terminar.

A la hora de comer, con todo terminado y limpio, veo a Tomás mal, le duele mucho. Pienso que ya se lo había dicho pero nada… La gente se tiene que estrellar.

Tiene un momento de bajón delante de todos, conecto con el pasado, me duele verlo así, pero…

Me siento cariñosa y comprensiva con el, los niños están atentos y callados, para ellos esto es nuevo, le pido coma algo, se medique y se acueste a descansar. Daniel le prepara la cama con la manta electrica, Alex me mira como preguntando que pasa con su mirada y Andrea …a ella se le ha caído algo… El dice que quiere ayudar pero no puede, yo le contesto que no se preocupe. Y me preocupo…mirando al rededor lo veo todo claro y me duele, me duele mucho haberme dado cuenta y estar dudando de el.

¿Por que conecto tanto con el pasado? No consigo cerrarlo, no puedo. ¿Como puede ser todo y no ser nada? Recuerdo las palabras de la psicóloga… me hacen eco…mucho eco. Me siento mas atada que nunca y eso pesa, pesa mucho…

Los niños se sientan conmigo a ver la tele, Alex me acaricia y me dice que todo pasará, Dani me pide que sonría y Andrea solo observa. Intento no pensar y comento con ellos la película, así ellos se relajan.

Son momentos en los que uno necesita estar solo y romper, pero con esta compañía, lo mejor es disfrutar el momento de estar con ellos. Se hacen mayores y saben mas de lo que dicen y están muy atentos, aveces es difícil disimular.

Tomas no se levanta casi hasta la hora de aplaudir y nosotros no nos hemos movido del sofá.

Salimos a aplaudir y decidimos tomarnos algo con los vecinos en el balcón, me prepara un gintonic y el otra copa de vino. Estoy…pero no estoy… Suena el whatsapp y es Toñi, que me pregunta que pasa, la tengo al lado de mi en el balcón y me nota extraña, le pongo un mal día con una carita de guiño. Ella me manda un beso por el balcón a lo que yo le respondo con otro.

Hoy preparamos unas tostadas para cenar y de vuelta nuevamente al sofá. Alex con los amigos juega a la play en el zulo, Daniel y Andrea ven la misma serie pero cada uno en su movil, Tomas busca una peli, asi que mejor me voy a la cama. No tengo hoy ganas de mas.

Hoy me quedo con lo que siento, con lo que aprieta…

Sin categoría

Día 35 #YoMeQudoEnCasa

17 de Abril 2020

8.32 am, me levanto al escuchar arrancar las máquinas de la obra que están en la calle, se acabó la paz. Creo que va para largo, pues tienen que terminar toda la acera. Me levanto y voy al baño, tengo aun cara de sueño, pero se me nota descansada. Quiero hacer muchas cosas hoy y con el ruido de la calle la meditación no puede ser, la dejaré para mas tarde.

Cuando hecho mano al micro veo que no puse a calentar la leche y hago un gesto de…tan poco pasa nada, ahora lo pondré. Me doy cuenta que soy muy cuadrada en algunas cosas, las localizo a veces, pero también veo que no pasa nada si las modifico de tiempo u orden. Ahora me da mucho mas tiempo a visualizar esas cosas.

Voy a casa de Bego a dejarle comida y sacar a Dino, hoy paso de su mala contestación, ni le doy importancia. El baja moviendo el rabo como siempre y saltando de alegría. El paseo es por donde siempre, pero hoy estoy sola, es mas temprano. Cuando voy a dejarlo en casa de Bego le pregunto si necesita algo, ella lo niega. Hoy voy a pintar y me voy con prisa.

No me cruzo a nadie por el camino, tan solo escucho subir alguna persiana.

Recojo todo lo que necesito del local, Dario ya me lo preparo.

Cuando subo a casa, los niños aun duermen. Están de vacaciones y pueden dormir un rato mas, ayer lo concretamos y se acostaron mas tarde de lo normal.

Comienzo a encintar el pasillo, se escucha la cinta deslizarse y me pongo a recordar en aquellas ocasiones que tuve que ayudar a Tomas en algunas casas. Estoy algo nerviosa cuando cojo la brocha, esta vez estoy sola, pero una vez empiezo ya me siento cómoda. Cuando llega Tomás ya le he dado la primera mano a todo el pasillo y recibidor.

Los niños se despiertan y flipan al verme con el pasillo todo encintado y empapelado. Tomas quiere probar ayudarme, pero nota que no puede. Esta vuelta ha sido menos de 15 minutos, he flipado, como se nota que sabe, todo parece mas fácil.

Tiene molestias, así que busco la medicación y se la doy. no debería ni haber cogido la brocha. Pero quería ayudar. Se toma la medicación y se pone la manta eléctrica, sentado en el sillón. Me siento preocupada, no debería pero necesitaba saber sus limitaciones…

Por la tarde termino de limpiar el pasillo y la verdades que da gusto verlo tan blanquito.

Por la tarde hago gimnasia con los niños, Andrea ha preparado unas rutinas para diario, algunas me cuestan mucho, pero allá vamos. Después una ducha y aplaudir. Hoy decidimos quedarnos un rato hablando en el balcón, la verdad es que se esta bien.

Hablo con Toñi de que he pintado y de algunas cosas que me preocupan, ella también me cuenta algunas cosas suyas, al final nos reímos, en todas las casa cuecen habas. Estamos allí fuera sentadas riéndonos hasta que nos reclaman para cenar. No nos hubiésemos levantado de no ser nuestros hijos, las dos nos reímos al vernos. Mañana mas y mejor.

Después de cenar me quedo viendo una peli en el salón, hoy no tengo la cabeza para leer.

Hoy me quedo con la pintura, de haber sido capaz de hacerlo, aunque al final con ayuda, pero de haberme puesto yo sola.

Sin categoría

Día 34 #YoMeQuedoEnCasa

16 de Abril 2020

9.30 am, hoy me levanto cuando suena el despertador, estaba claro, el día que estoy relajada, duermo como la seda. Me levanto y pongo a calentar el agua para hacerme un te de jengibre, noto que me suaviza la garganta. En el baño hoy vuelvo a estar muy acompañada, los saludo y acaricio a todos y ya estamos todos felices, Issis con lo grande que es y con esos nervios lo ocupa casi todo con sus movimientos.

Corto el jengibre y lo meto dentro de la olla junto a dos ramas de canela y tres rodajas de limón, lo tapo y lo dejo a fuego lento. Hoy comienzo a tomarme otra vez el hierro, así que cruzo los dedos y la cuelo en la boca, no siempre me cae bien.

En el salón abro la esterilla y busco el canal de meditación, hoy elijo solo poner música, ya la hago yo de mi base de conocimientos. Estoy 20 minutos mas o menos.

Despierto a los niños y desayuno con ellos, hoy no están muy habladores, los dejo un rato mas tarde por la noche y eso se nota por la mañana. Yo me visto para salir a la calle a pasear a Dino y ellos se quedan ahí, rizando el rizo…

Hoy se ve un poco mas de gente por la calle, es mas tarde y la gente mas mayor ha salido, que no entiendo porque hay tanto anciano en la calle con carritos de la compra, ¿no tendrán quien pueda comprarles? La verdad, es que en el super también había coincidido con alguno de ellos, incluso en el cajero automático…son de otra generación y les cuesta depender, pero es por su bien. Pienso en mi madre, en lo dura que me tuve que poner para impedir que saliese a la calle. Ella es tan activa, que ahora se pasa el día haciendo comidas y postres para estar entretenida.

Hoy noto a mi hermana de bajón, y cuando le pido las llaves del buzón para subirle el correo no me habla bien, respiro y pienso en otra cosa, con ella tengo la batalla perdida y lo único que consigo es hacerme daño. Dino si baja contento, mueve el rabo cuando se abren las puertas del ascensor. El paseo de hoy es con bastante actividad y veo al chico de los deportivos fluorescentes, levanta su mano y me saluda desde lejos, yo hago lo mismo, recuerdo sus palabras y sonrío…Dejo a Dino y me marcho para casa, tengo que entrar a comprar la carne, solo pensarlo me hace ponerme nerviosa, suele haber mucha gente y esta semana voy sin encargo, pero si hay mucha cola llamaré y lo encargaré.

Después de todo el protocolo para entrar saludo con la mano a los empleados con los que me cruzo hasta llegar a la carnicería, solo hay una persona, decido quedarme. Mientras me toca, hablo con Saray, la panadera y le pido la levadura, reímos un rato comentando cosas de chicas. La próxima semana tiene vacaciones y bromeamos sobre donde se irá, lo hacemos hasta que me llaman porque me toca en la carnicería. Pido la carne de mi madre, que hoy tanto al carnicero y a mi nos parece extraño los despieces que pide y bromeamos sobre que es lo que irá hacer. Está muy creativa, asi que cualquier cosa podrá ser. Luego pido lo mio, que es bastante, no quiero bajar pronto, pienso en congelar e ir tirando. Al mismo tiempo me atiende también la charcutera, la orden es sencilla, cuatro gustos, cajas completas.

Hoy tampoco hubo cola para pagar, aun así estuve mas de 30 minutos dentro del super, cuando la cajera me pasa la compra y veo el precio de la charcutería, se que no ha completado las cajas y me faltará, la orden era sencilla, no se…

Efectivamente, al subir a casa reviso las cajas y todas a la mitad. Noto como esas cosas me hacen enfadar, no se por que no me hizo caso, no era la misma charcutera de siempre, pero una caja llena, es llena en todos sitios. Lo guardo en la nevera y dejo que se me pase, es una chorrada, pero que hará que tenga que bajar mas pronto al super, cosa que no tengo nada de ganas. Separo la carne, congelo lo que necesito y termino de organizar y limpiar la cocina. Los niños están con la lectura, cada uno en una habitación. Pongo una lavadora y me entra el pensamiento de que mañana voy a pintar, que salga por donde tenga que salir la cosa. Esta noche me subiré las cosas.

Tomás llega casi a hora de comer, los niños ya han preparado la mesa y han hecho una ensalada a su gusto. Hemos decidido que entre Dani y Andrea preparan la enaslada y la fruta, alternan en días y eligen como hacerlo.

Después de comer, ellos ven serie y yo leo, Alex se va al zulo, como yo digo a jugar a la play con los amigo. Aunque al rato sale y se tumba junto a mi. Es agradable estar junto a el y poderlo tocar cuando se deja. No habla, yo le toco el pelo y al rato le pregunto si pasa algo, el dice que está cansado. Esta cansado de no hacer nada, con lo activo que es… le pregunto si está haciendo algo de ejercicio, me dice que bici y algo de abdominales y flexiones, lo noto fuerte, pero al no verlo, le pregunto.

Se queda durmiendo apoyado en mi pecho, desde que era pequeño lo hacia, pero últimamente ya no lo estaba haciendo. Casi hora y media… Cuando Tomás se despierta y lo ve me dice, disfruta del momento y yo asiento con la cabeza y la mirada. Los amo con locura, son mi todo. Los tres me llenan mi vida, hasta cuando discutimos es un placer.

No puedo remediar pensar en Manmen, y los ojos se me llenan de lágrimas, aprieto suavecito a Alex y el se mueve. No se como sería no poder volver a abrazarlos y me duele pensarlo. Ella lo está pasando muy mal desde que falto Ana. Hace tiempo que dejamos de hablar a diario. Junto a ella he vivido muchos momentos, malos y buenos. Esa complicidad no se ha perdido, pues las dos nos conocemos y con solo mirarnos sabemos lo que piensa la otra. La vida ha sido caprichosa y nos hizo vivir un capitulo similar. Cada una tuvo una reacción diferente, pero la vivencia fue similar.

Ella fue mi gran apoyo cuando vivía en Málaga, además de Nieves y Juan Miguel, pero con ella era especial. Incluso muchos años después de venirme a vivir otra vez a Elche. A raíz de la muerte de Ana, ha cambiado la cosa, supongo que ella necesita su espacio y yo se lo doy. Ha sido un golpe muy duro para todos y para ella muchísimo mas…

La gimnasia con los niños me deja muerta…

Los aplausos, la cena y poco mas, llevo unos días que prefiero entrarme a leer en vez de quedarme en el salón con Tomas viendo la tele. Mañana quiero madrugar, aun así me dan las doce y media…

Hoy me quedo con el rato con Alex…

Sin categoría

Día 33 #YoMeQuedoEnCasa

15 de Abril 2020

7.01 am, necesito ir al baño, me hago pis, voy y vuelvo, como si no hubiese pasado nada, pero ya no consigo dormir, Tomas me llama, al ver que estaba en linea. Me duele la garganta, creo que esto va a mas… Decido levantarme y tomar un te caliente con miel, a ver si me suaviza un poco la molestia.

Ya en el baño, veo mi reflejo en el espejo, tengo cara de cansada. Pienso que no me puedo poner mala y abro el armario de los medicamentos, cojo un paracetamol que lo tomare con el te. Salgo con el te al salón y abro la esterilla, busco algo de Chi Kung, cojo unos calcetines y me los pongo, todo el día descalza tampoco me ayuda a recuperarme. Tomos unos sorbos de te y trago la pastilla mientras escucho el inicio de la meditación antes de comenzar a moverme. Me gusta mucho este canal de Chi Kung, pero el que mas me gusta es mi maestro Pepe, pero claro está que no lo tengo en casa, ni vídeos grabados por el.

La sensación al terminar es tan placentera que lo estaría haciendo todo el día. Me deja como flotando, es una buena sensación.

Me aseo y visto, tengo que sacar a Dino. La voz de Bego no suena mal, así que espero a que baja Dino en el ascensor. Lo paseo un rato por el descampado, ya no he vuelto a coincidir con el muchacho de la sonrisa, solo recuerdo de el que sus zapatillas son fluorescentes. Pienso y sonrío, con lo observadora que soy y no me he fijado en nada de el. Tampoco estoy yo muy por la labor de ir fijándome en otras personas…

Cuando llego a casa los niños ya se han levantado y están preparándose el desayuno. Daniel y Andrea huevos revueltos con pavo. Alex sale del baño y me besa, el prefiere que le haga yo las mismas tostadas que haga para mi, sino fijo tomaría leche y galletas. Que gran diferencia entre uno y los otros. Ya aprenderá…

Reimos mientras desayunamos y al revisar los deberes ya no han mandado, así que optan por la lectura, que tienen un montón. Sacamos el tema de cuando volver a clase, cosa que esta clara que ya no vuelven hasta septiembre, pero me lo quedo para mi y les digo que las comunidades decidirán mas adelante como poder evaluar a los alumnos, que aun no lo tienen claro, ninguno pregunta por salir a la calle…y me parece muy raro.

Van entrando a los baños, aseándose y cambiando de ropa. Ventilan los dormitorios y arreglas las habitaciones, cada uno a su manera. los observo y pienso que no me puedo quejar, ellos están bastante organizados.

Cada uno elige un sitio para leer y yo termino unas cosas de la casa, luego me quiero unir a ellos.

La mañana pasa entre la lectura y la música, yo suelo poner algo de música flojita, hace que no escuche otros ruidos y no me desconcentra, normalmente utilizo música de meditación o Zen.

Los niños hoy están como balsa de aceite, los aviso para que preparen la mesa, ya casi es hora de comer y Tomás ha llegado. En la comida hablamos de las medidas de seguridad y de las mascarillas, los peques tienen interés. Yo para mi pienso que me faltan aun dos por comprar, pero aun no han llegado a la farmacia. Alex también presta atención y entonces saca el tema de salir. Les explicamos que aún no se puede, pero a el le gustaría sacar un día a Issis. La verdad es que prefiero no salgan aún de casa, hasta ver por donde respira la cosa. Tampoco insiste tanto con el tema y lo dejamos pasar.

Las tardes son siempre muy parecidas, series, gimnasia, aplausos, cena…

Me gustan las rutinas, pero me aburre la monotonía. Así que hoy me pongo a pintar piedras, por variar algo, pinto mientras ellos ven la serie y así no pierdo el hilo.

Después de cenar me voy a la cama a leer, hoy estoy muy relajada y quiero seguir así.

Me quedo con la lectura y mi relax….

Sin categoría

Día 32 #YoMeQuedoEnCasa

14 de Abril 2020

8.10 am, me siento cansada, intento aguantar un rato mas en la cama, pero las obras de la calle ya no me dejan dormir, así que me levanto. Noto como bajan Gubi y Canela de la cama, también como se levanta Issis delos pies de la cama, hoy un completo. Todos juntos vamos a la cocina, pongo a calentar la leche. El paseillo de todos al baño, me sacan una sonrisa, es increíble… Mi cara es un poema…he dormido muy poco, aun así me lavo la cara y hago la coleta.

Hoy me tomo rápido el café, tengo que ir al medico para mi medicación, no me deja la aplicación avisar al médico, me dice que no tengo médico asignado, supongo que el mío sigue de baja.

Voy a casa de Bego, me pesan las piernas, pienso si será por la regla y miro la aplicación, ya no llevo el control yo, pero aun me queda una semana, no se.

Hoy la noto fatal, puto confinamiento, respiro y subo, cruzo los dedos subiendo en el ascensor…lo que veo no me gusta, pregunto y me hace un gesto con la mano como que no quiere hablar, así que con las mismas cojo al perro y me bajo. Con mi hermana me tuve que enseñar a eso, ella realmente decide cuando quiere hablar, no hay más, para variar las lágrimas me pueden, es un querer y no poder. No hay más.

Cuando le dejo a Dino le pregunto si necesita algo, ella me dice que ha pedido cita telefónica con el médico y que luego me dirá si le cambian algo en la medicación. ¿Otro cambio en la medicación? Esto no es normal.

De camino a casa, pienso en escribirle a una amiga del cole, su marido trabaja en el centro de salud y quiero que me asesore para quedarme más tranquila. Así lo hago cuando llego a casa.

Necesito bajar a comprar, así que me equipo, como para ir a la puta guerra, me pone negra esto y mas aún la cola para entrar al super, es irreal, porque la gente lo vive, sino nadie lo creería. Otra vez cargada hasta las trancas, ¿como comemos tanto?

Casi llegando a casa me llama mi hermana, efectivamente, otro cambio de medicación, dejo las cosas en casa y voy a la farmacia, llegando me llama Iciar, hablo con ella y me explica, luego me vuelve a llamar para decirme algo mas. Al entrar a la farmacia, Raquel me mira, y exclama, no será otro cambio de medicación, a la vez que yo le afirmo sale su padre al escucharnos. No dan con la tecla y pasa el tiempo y todo sigue igual. Ella me explica que son de liberación rápida para bajo de la lengua, estas cosas se me van, pero presto bastante atención para poderle explicar después a Bego.

Esta de muy mala leche y lo paga conmigo, es difícil de digerir, siempre lo pienso, respiro profundo y aguanto, mientras mi cabeza piensa que si fuese otra, la mandaba de paseo…

Llego a casa y me ducho, necesito descargar, para que no les salpique a los de casa. Los niños se han puesto con Tomás hacer un circuito de gimnasia, así que me sumo a ellos, me cuesta hacer algunos ejercicios, pero me esfuerzo, nos hemos propuesto hacerlo todos los días y no voy a pinchar el segundo.

Me escribe Iciar y me quedo tranquila e intranquila, mitad y mitad…

Comemos, hoy sin historias, ya hice el complemento adecuado para no montarla con Alex y el pulpo, pechuga a la plancha y a correr. Paso de conflictos.

Después de comer conseguimos terminar la serie, que por cierto nos deja con la cara partida…

Preparo molletes para la cena de hoy y le paso a Lucía, que le encantan. Se le pone una cara de felicidad cuando se los lanzo. Le encanta notarlos aun calientes y los huele mmmmmmm, yo hago lo mismo jajajajaaja

Hoy le corto el pelo a Andrea, ha quedado muy bien, para ser la primera vez, muy rectito y algo desfilado por delante.

En la hora de los aplausos ya salgo preparada con mi peluca, para ir a la par de Jorge, siempre que sale mira a ver si estoy y se ríe al verme. Que sonrisa más bonita tiene el rubio. He pensado en hacerme algo de súper héroe, para ya ir conjuntados. A ver si mañana puedo improvisar algo.

En la cena nos reímos mucho, hoy Alex está que se sale y es muy tremendo.

Me caliento una infusión y la tomo ya en mi cuarto, quiero ver un programa del covid 19. Al rato entra Andrea y se tumba conmigo, luego Dani y al poco, Alex, ya los tengo a los tres… Están un rato y conforme aparecen desaparecen, esto es así…

Sobre la una Alex vuelve a venir y se queda un rato conmigo, me encanta que este conmigo a solas, es tan diferente… me acaricia el brazo mientras yo le toco la cabeza, le propongo retocar el peinado, a lo que contesta con un rotundo NO. Era de esperar jajajajaja.

Me quedo durmiendo junto a el, cuando me despierto el ya no está.

Hoy me quedo …con que no estoy…

Sin categoría

Día 31 #YoMeQuedoEnCasa

13 de Abril 2020

8.41 am, abro los ojos de golpe, supongo que estaba soñando, pero no recuerdo en que. Pongo a calentar la leche mientras voy al baño. Hoy estoy mas que acompañada y eso me saca una gran sonrisa, es estúpido el momento, los tres esperan a que termine de hacer pis, me lave la cara y me peine. Hoy pienso en hacer deporte.

Tomo el café tranquila escuchando música, Tomás va hoy a sacar a los perros. Dejo al aire un rato los pensamiento, me siento algo extraña. Uff me siento tan cansada…

Me pongo a organizar mi vestidor, da miedo, cuantas cosas, organizo los cajones, las lejas y los altillos, no tengo muy claro si deshacerme de la ropa ahora o esperar un poco a ver podemos salimos de esto. Cuando me doy cuenta es el medio día.

Salimos a tomarnos el aperitivo con los vecinos y a reírnos un rato, hoy lo necesito, me noto apagada, muy apagada…

Después de comer me tomo un paracetamol y me tumbo un rato, no tiro de mi. Veo una peli en la habitación. Empiezo sola y terminan los tres niños conmigo, soy como un himán. Pero me suben un poco el animo al estar allí los cuatro.

Ya los aplausos, hoy no me quedo después, no me encuentro bien, necesito descansar. Saco un libro y leo un rato, aunque no estoy centrada en lo que leo. Me doy un baño, me pesa mucho el cuerpo, es como si me fuese a resfriar, supongo que voy muchos días algo fresca en casa.

Tomo una tostada y una infusión para cenar y me vuelvo a la cama, mañana será otro día.

Veo una película y otra y una más…no me lo puedo creer. Para querer dormir se me hacen las tres…

Hoy me quedo con esa imagen de mis mascotas acompañándome en el baño, por su incondicionalidad…

Sin categoría

Día 30 #YoMeQuedoEnCasa

12 de Abril 2020

8.32 am, me levanto, me molesta la cabeza. Pongo la leche a calentar mientras voy al baño. Busco las pastillas del dolor de cabeza. Me lavo la cara y hago la coleta. No tengo mala cara, pero quiero darle solución al dolor de cabeza. Abro Marieta y mezclo con mi leche de avena. Tomás también se ha levantado. Lleno un vaso de agua fresca y coloco a pastilla en la boca y bebo. Me siento a tomar el café en la cocina. Hoy paso del móvil.

Le pido a Tomás si puede el a sacar a Dino a pasear. El me dice que si, así que mientras el saca a Issis y Dino aprovecho para recoger, poner una lavadora y desinfectar las piezas de la casa que no están ocupadas.

Cuando llega le pregunto por Bego, el me contesta que no la vió pero que la notó normal, por el interfono. El prepara el desayuno mientras termino los baños.

Salimos al balcón, el día será bueno, el sol ya tiene fuerza. Aun me molesta la cabeza. Desayunamos en silencio. Andrea sale al momento y le preapro el desayuno para que lo haga con nosotros. Así que allí estamos los tres, ella me comenta de ayudarme a poner las aleluyas. que lo hacemos cuando terminamos de desayunar. El balcón tiene un toque de alegría con las aleluyas moviéndose al aire.

A las 12 se salía al balcón, se escuchan las campanas de Santa María, que de normal no se escuchan con el ruido de la ciudad. Ponemos ‘aromas ilicitanos’ y cantamos junto a otros vecinos. Aplaudimos…

Hoy el aperitivo lo tomamos dentro, se puso hacer mucho aire. Daniel se ha levantado y hoy ya no es hora de leche, se saca un zumo y pica algo. Hoy comemos costra y quiero que coma. Los fines de semana llevamos los horarios algo mal.

Alex se levanta para comer, ayer se acostó muy tarde jugando con su tío Pablo a la play.

Comemos y hacemos lo de siempre. Serie hasta que Tomás se levanta, hoy dos capítulos. Nos ha enganchado y allí estamos los tres intrigados por que pasará.

Por la tarde hago gimnasia, estoy casi una hora y media. Me duelen las articulaciones y es de la poca movilidad.

Hablo con Sonia un rato, pero apenas nos ha pasado nada nuevo que contar. Me pregunta como lo llevo, sabe que esto me cuesta un poco. La verdad es que voy a días, hago muchas cosas con los niños, pero solo con ellos, así voy mejor. Aunque comparta los aperitivos con el, no lo llevo mal.

Whatsapp colapsado, contesto solo algunos, hoy no me apetece.

Aplausos a las 20 horas y risas con los vecinos. Jorge hoy es spiderman y me pregunta por mi disfraz, yo rápidamente saco mi peluca rosa y me pongo las gafas, ya está el contento. Que poco cuesta hacer feliz a un niño.

Me noto cansada así que después de cenar me meto en mi dormitorio a ver un rato la tele. Whatsappeo un rato con Juanje, comentamos algo de la serie que veo y el me recomienda otra. A ver si aun me da tiempo.

Me duermo con la tele puesta….

Hoy me quedo con el día que es, Domingo de aleluyas…Como ha cambiado la vida…

dig
Sin categoría

Día 29 #YoMeQuedoEnCasa

11 de Abril 2020

9.07 am, ese silencio que activa dos sentidos encontrados entre ellos, paz e intraquilidad, dichoso el mundo…

Caliento la leche y voy al baño, sola… Lavo la cara y recojo el pelo. Moviendo a Marita miro el movil, solo la cantidad de whatsapps, me echa para atrás, lo vuelvo a cerrar. Me siento en el taburete y pienso, hoy es el cumple de Tomás, el regalo será un vino bueno acompañado de un chuletón que le harán los niños. Alex hará la tarta, tengo mis dudas, pero le compre todo lo que necesitaba.

Mi madre me manda un Whatsapps, para pasar por levadura a la panadería y huevos y canela al super. Me molesta, pes ya no quería ir al super hasta la próxima semana.

Me pongo vaqueros y manga corta, hace calor. Tomás se despierta, lo felicito con dos besos. Que frío es el momento, conecto en como ha cambiado todo. Como es posible…pero si, es posible… Se termina el amor, aunque este el cariño y la complicidad de conocernos, ya no hay nada, pero lo hay todo, hace 3 años ya, que tomamos esa decisión y aquí estamos, bajo el mismo techo, haciendo aquello en lo que no podemos fallar, que es criar a nuestros hijos, ellos no decidieron venir a este mundo, fuimos nosotros y es nuestra obligación. Ha costado llegar a una normalidad, pero no imposible. Respiro y pienso en que si podría hacerlo sola, pero me paran algunas cosas… Decidí darme un tiempo y ya está, apechugo y me apoyo en aquellos que tanto me quieren, cuando me vengo a bajo, que si, lo hago muchas veces. A veces y me enfado y me cago en mi y en todo, pero mi gran respaldo me ayuda a subir y ese gran potencial que me dieron mis padres y espero que nunca decaiga. Mis lágrimas se deslizan por mis mejillas, las borro y salgo a la calle.

Al salir tomo el poco aire que me permite esta mascarilla que parece me proteja y me ahoga al mismo tiempo.

Toco a mi madre y subo, enfadada le digo que se organice y haga solo la comida con lo que tiene en casa que no es poco y no improvise, haga la lista cuando le falten cosas y haremos la compra la próxima semana. Ella contesta diciéndome que ella bajará, mi cabreo sube de 0 a 100 en 2 segundos. Al final se la gana. Mis palabras son duras con ella, pero soy yo la que lo arriesgo todo saliendo a la calle día por ellas y solo pido algo de compresión y organización. Si quiere salir que lo haga, el virus se lleva a todos los que son mayores y por muy bien que ella se encuentre es MAYOR. Mama, ¿no sabes que aún me haces falta a mi lado? Se calla cuando ve que lloro y le doy al botón del ascensor.

Me pongo las gafas de sol antes de salir a la calle, la cola del Dialprix llega hasta la otra esquina y a nadie le importa lo que me pasa. Voy encabronada…muy encabronada…

Toco a mi hermana, cruzo los dedos para que su voz sea buena y no tenga que subir, se me nota que he llorado, además aun voy muy cabreada y ella no tiene la culpa. Dino sale como los cohetes, le sonrío cuando salta para que lo acaricie.

Hoy un muchacho que me cruzo con el todos los días al sacar al perro me pregunto si necesito hablar y desahogarme, me freno en seco, ¿tanto se me nota?, supongo que mi gesto es de extrañar. No abro la boca y el me dice que me ve siempre sonriendo y cantando y hoy voy con un gesto diferente. Le contesto que mi día empezó diferente. Cada uno pasea a su perro , separados por la linea de coches aparcados en el terreno y hablamos, comentamos que sentimos con una intensidad diferente las cosas debido a la situación que vivimos y es normal, me despido con un ‘nos vemos mañana’ al que el contesta, ‘sonríe, te queda mejor’ y lo hago mientras me voy, me giro antes de cruzar y le doy las gracias, el levanta la mano y mueve la cabeza y guiña su ojo. Flipo, pero si, saldrán cosas buenas de esto, tienen que salir.

Llamo a la Mari Angeles, la panadera antes de ir para ver si tiene levadura, ella me dice que si y hablamos por teléfono mientras voy, ella no está allí y nos ponemos un poco al día de como estamos. Cola para la panadería, puff….

Entro y pido lo que necesito, al pagar solo vale efectivo y llevo tarjeta, el marido de Mari Angeles le dice a la dependienta que lo apunte y que ya lo pagaré otro día. Otro acto positivo. Salgo sonriendo, ya van dos personas con humanidad.

Dejo la bolsa de tupers y la levadura a mi madre y le digo que luego iré a por los huevos, la cola esta aun por la otra esquina. Ella me dice que cuando pueda…

Subo y desayuno con Tomás. Hablamos de la edad que tenemos y reímos, pues ya hemos corrido juntos, supongo que nos pesan mas las cosas positivas que las negativas en este momento.

Hablo con Nieves niña, queremos hacer una vídeo llamada todos juntos para felicitar a Tomas desde Málaga y lo preparamos todo para la tarde.

Recojo las cosas y me pongo a limpiar otra vez, aprovecho que los niños duermen para poder desinfectar el resto de la casa.

Whatsapeo un poco con Juanje e intento leer casi todos los grupos, aunque no lo consigo.

A las 13 horas otra vez de aperitivo en el balcón, el día es propio y me vendrá bien intercambiar palabras con otras personas de fuera de casa… jajajajajaja

La vídeo conferencia con Málaga es divertida, entramos, salimos, un jaleo pero está guay poderlos ver a todos.

Luego me pongo hacer pan por entretenerme y porque ya no nos queda. Y preparamos sushi para cenar, que está buenísimo por cierto. Es Andrea quien me ayuda esta vez, le gusta mucho hacer estás mariconadas.

En la hora de los aplausos nos ponemos unas pelucas y cantamos cumpleaños feliz todos los vecinos a Tomás, pasamos un rato divertido, además la gente nos sigue, creo que todos tenemos ganas de estos ratitos fuera de la monotonía que tenemos ahora.

Llama mi hermana y estamos un rato con Lena, las dos tonteamos, flipa cuando me ve con la peluca y las gafas. Es tan cariñosa a veces, que me hace morir de amor. La veo tan yo, que me meo de la risa yo sola. Mi madre me dice que yo de pequeña era igual, recuerdo algunas cosas, me encantaba ir con chandal y zapatos de charol a coger peces al ‘sequionet’ y allá iba yo antes muerta que sencilla por la playa y los zapatos de charol y los vestidos que volasen cuando dada vueltas y vueltas hasta caer mareada.

Cenamos y peli, hay cosas que no cambiamos, estar confinados también cansa.

Hoy me quedo con poner una sonrisa, que me queda mejor….

Sin categoría

Día 28 #YoMeQuedoEnCasa

10 de Abril del 2020

9.02 am, no se escucha nada y dan ganas de darse la vuelta y seguir durmiendo, pero no quiero ir muy tarde a sacar a Dino, así que me levanto. Voy al baño y hoy me acompañan todos. Me lavo la cara y hago la coleta.

Pienso en no hacer meditación ahora y lo dejo para más tarde. Pongo la leche a calentar, cojo el móvil y reviso los whatsapps y emails. Remevo a Marita y me salgo al balcón a tomármelo, me dejo llevar un poco por el silencio de la calle, hace algo de fresco, miro mis pies descalzos y me lo reafirmo, si llevase calcetines…

Hoy no hay que despertar a los niños, así que me pongo ropa de deporte y voy a casa de Bego, Baja Dino moviendo su rabo negro, tan loco como siempre, pasea agotándose entre tanto tirón. Al dejarlo hablo un poco con Bego, hoy la veo mas entera, tengo ganas de verla bien maquillada y arreglada, me encanta verla sonreír, tiene esos dientes perfectos después de tantos años de aparato y ese hoyuelo tan peculiar que se nos hace cuando reímos. Espero que sea bien pronto y que esta medicación sea ya la definitiva.

Llego a casa y todos duermen, me hago un café y una tostada, salgo al balcón a disfrutar de los rayos del sol. No hay apenas gente por la calle, hoy saldrán mas tarde a pasear a los perros, es festivo. Andrea aparece con esa cara de sueño que tienen últimamente todos y sonríe al darme los buenos días, le preparo lo suyo y nos ponemos las dos a hablar de los estudios y de un futuro, ya no tan lejano. No tiene muy claras aun las cosas de que ser en un futuro, pero hablamos de diferencias entre enfermeros y médicos, supongo que por ahí irán los tiros. Estamos fuera hasta que sale Daniel, ya son mas de las 12, pero tampoco pasa nada, tenemos todo el día para hacer las cosas, lo importante ya esta hecho.

Con Daniel es todo mas risueño, es salir el y ya estamos con sus tonterías, desde que salió ya nos dio el toque de que bien estábamos las chicas al solecito, se nota que lo lleva en la sangre, siempre digo que el lo parece mas que su hermano, aunque Alejandro si lo pillas con su punto se parece mucho a Alfonso el grande, en tonterías y gestos.

El desayuno de Dani ya es en la cocina, con ese pijama afelpado no se puede estar al sol. Lleva días ordenando los cajones de su habitación y hoy quiere hacer el vestidor. Salen bolsas y bolsas, para el contenedor, capacidad tenemos de guardar.

Tengo que despertar a Alex, hoy pasará directamente a la comida. Otra vez comemos pescado y lo amargamos. Pobrecillo, pero me cuesta mucho que coma pescado, incluso los moluscos que tan bien nos vienen para la talasemia y no hay tu tia de meterse a la boca un berberecho o mejillón… El ‘Marmitaco’ esta espectacular, que manos tiene mi madre.

La tarde pasa entre peli y serie, unas partidas de parchis y poco mas.

Toca aplaudir, hoy hay mucha gente, pero la ventana de esa vecina no se vuelve abrir, Toñi y yo nos miramos y respiramos profundo, ya tenemos ese grado de complicidad, en el que nos decimos mucho con la mirada, Lucía se da cuenta y le dice a su padre, no ha salido la vecina hoy tampoco. Se dió cuenta del gesto seguro, esta vecina es muy animada cuando ponemos música y habíamos hecho lazo, como con otros vecinos y nos apena no verla.

Jorge hoy es spiderman y hace llamadas de atención para que le diga. Tiene una sonrisa bonita nuestro rubio. Aplaude y saca la trompeta. Su madre nos explica que le encanta la música. Tomás con su pito, Paco con el suyo y Jorge con la trompeta nos amenizan los aplausos, todos reímos.

Nos quedamos un rato hablando hasta que la luz nos lo permite. Nos despedimos hasta mañana.

La cena es bastante divertida, hamburguesas y patatas, les encantan los panecillos que hago con la Termomix, ya veremos cuando todo vuelva a la de donde sacaré el tiempo para seguir haciéndolo. Ya veremos…

Me acuesto pensando en la vecina de la ventana cerrada, salia sola, y con los vecinos de al lado es que no sabemos comunicarnos, ella ns transmitía energía y fuerza con sus gestos.

Hoy me quedo con ella en mis pensamientos…

Sin categoría

Día 27 #YoMeQuedoEnCasa

9 de Abril 2020

8.37 am hoy me duele la cabeza, voy a tomarme algo, no quiero que vaya a mas. Los gatos me siguen hasta el baño y me acompañan todo el rato mientras estoy en el baño, Issis no viene. No se donde estará.

Coloco la esterilla y enchufo la meditación, que bien me sienta…que paz interna y que manera de reforzarme. Pienso que me gustaría ir a pasear a la playa, meter los pies en el agua y mas ahora que estará fría. Pasear por la playa es una de las cosas que mas me enriquece, sentarme y dejar mi vista perdida en ese mar infinito, escuchar como rompen las horas, como se refleja el sol en el…

Entro a la cocina, caliento la leche y mezclo a Marita, cojo el café y me voy al salón, antes de sentarme cojo mi gran caracola y la pongo junto a mi oído, me dejo llevar un rato por ese maravilloso sonido, recuerdo a mi cuñado y los momentos vividos junto a el, momentos de mi juventud, donde la locura era extrema, nuestras risas de aquellos días en la hora del aperitivo en el ‘cara malo’,las palabras de aquella tarde mientras escuchábamos a Manolo García en su coche…y momentos de familia, donde recuerdo de todo un poco, pero sobre todo siento dolor…tanto dolor por no tenerlo hoy con nosotros. Estuvimos tan unidos…y no supe verlo venir…Tantas charlas, tantas horas tumbados mirando a la inmensidad del cielo y tantos paseos por nuestra playa… Conectábamos tanto, había tanta complicidad y no supe verlo. Me apena, pero la enfermedad de Bego nos vino muy grande a todos y nos absorbió de tal manera que no veíamos las limitaciones del otro, a todos nos influyó y el no lo resistió. No veíamos esa salida en nuestras vidas, nunca lo pensé. Solo intentaba estar ahí cada vez que llamaba y se derrumbaba, cada vez que me necesitaba. Sus ultimas palabras, su ¡Cuña te quiero! y no lo vi…no estuve…y se fué…así sin más. Solo me reconforta un poco lo que me dejo, mi sobrina que la amo como si fuese mía y que me hace vibrar a diario, ese trocito se quedó aquí con nosotros.

Desconecto de mis pensamientos, entro me lavo la cara y despierto a los niños, la vida continua. Los beso conforme entro a despertarlos, da un gusto…sonrío…

Volvemos abrir ITACA mas deberes, esto no cesa, aunque sean vacaciones tienen tareas para hacer, organizamos el trabajo y ellos se ponen al lío, yo con las cosas de la casa.

Hoy vamos a comer mas tarde para esperar a Tomas, los niños preparan un aperitivo y nos lo tomamos juntos, me encanta compartir momentos así con ellos.

Comida y serie…estamos muy enganchados.

Por la tarde tengo que ir a por medicación para Bego y mi madre, aprovecho a darle el paseo a Issis. Escribo a Javier a ver que tal y decido llamar, su voz es normal y pronto empezamos a cachondearnos el uno del otro, un ratito de risas a todo el mundo le viene bien. Me regaña por unas cosas, tiene razón, pero no puedo remediarlo, ahora tengo que apechugar y realmente es lo que tengo que hacer y el lo sabe de sobra.

Nos despedimos, como siempre…el ese espejo que me hace ver la realidad que tan poco me gusta, pero también es alguien especial en mi vida, entro en mi vida y lo quiero en ella, aunque sea en la distancia.

Aplausos y quedada en el balcón junto a estos vecinos tan maravillosos que tengo, brindamos, bailamos, reímos hasta que no queda luz del día.

Mañana más y mejor.

Hoy me quedo con mi caracola llena de recuerdos…